Un evento registrado al mediodía de este domingo volvió a poner la atención sobre el volcán Turrialba, uno de los macizos más vigilados del país por su historial eruptivo y comportamiento inestable.
A las 12:03 p. m., los equipos de monitoreo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA) detectaron una señal inusual que combinó actividad sísmica con registros acústicos de baja frecuencia, conocidos como infrasonido. Este tipo de señales suele asociarse con movimientos internos del volcán o cambios en su estructura.
Un estruendo que se sintió en la cima
Apenas un minuto después, funcionarios del Parque Nacional Volcán Turrialba reportaron haber escuchado un fuerte estruendo, acompañado de un característico olor a azufre en las cercanías del cráter activo.
Este tipo de percepción directa por parte de guardaparques suele complementar los datos técnicos, permitiendo confirmar que el fenómeno tuvo manifestaciones tanto instrumentales como sensoriales.
¿Hubo erupción? Esto dicen los expertos
El vulcanólogo Geoffroy Avard aclaró a Teletica.com, que el evento no corresponde a una erupción volcánica.
Según explicó, lo más probable es que se haya tratado de un deslizamiento interno: fragmentos de roca que colapsan desde las paredes del cráter hacia su interior. Este proceso puede generar una nube de polvo o gases, además de sonidos intensos que se perciben como explosiones.
Este tipo de dinámica no es nueva en el Turrialba. De hecho, forma parte de su comportamiento habitual, especialmente en etapas donde no hay erupciones activas pero sí inestabilidad estructural.
Sin ceniza, pero bajo vigilancia constante
Hasta el momento, no se reporta caída de ceniza en comunidades cercanas, lo que reduce el impacto inmediato en zonas pobladas.
El viento en la zona se mantiene con dirección hacia el norte, factor clave para determinar hacia dónde podrían desplazarse gases o partículas en caso de mayor actividad.
Actualmente, el volcán continúa en estado de advertencia, una categoría que implica vigilancia permanente por parte de los especialistas, debido a la posibilidad de cambios repentinos en su comportamiento.
Un volcán activo que sigue dando señales
El Turrialba ha sido protagonista de múltiples episodios en las últimas décadas, incluyendo erupciones que afectaron operaciones aéreas y comunidades cercanas. Aunque el evento de este domingo no escaló a ese nivel, sí refuerza la necesidad de monitoreo continuo.
Las autoridades mantienen seguimiento en tiempo real para detectar cualquier variación que pueda representar un riesgo mayor en las próximas horas o días.


