Rosario Murillo anunció reuniones con empresarios, inversionistas y representantes diplomáticos mientras aumenta la presión internacional por el futuro de las elecciones.
El Gobierno de Nicaragua llevará ante representantes diplomáticos extranjeros la polémica reforma con la que pretende modificar las reglas electorales e impedir que sectores opositores considerados por el oficialismo como “golpistas” o “vendepatrias” puedan alcanzar nuevamente el poder.
La copresidenta Rosario Murillo anunció que durante la próxima semana se realizarán encuentros con empresarios, inversionistas y embajadores acreditados en Nicaragua para explicar el contenido y los objetivos de la iniciativa.
Las reuniones formarán parte del proceso de consulta previo a la discusión de la reforma en la Asamblea Nacional.
Reforma todavía no está aprobada
La Asamblea Nacional, controlada ampliamente por el oficialismo, informó que la propuesta será remitida primero a la Presidencia de la República para su revisión.
Después comenzará un proceso de consultas antes de que el proyecto llegue al plenario para su votación.
La discusión definitiva está prevista para inicios de agosto.
Por ello, aunque Daniel Ortega ya adelantó públicamente el objetivo político de las modificaciones, todavía debe completarse el procedimiento legislativo antes de conocer el texto que finalmente quedará incorporado a la Constitución.
Ortega dijo que no permitirán que oposición vuelva al poder
El origen de la reforma está en las declaraciones realizadas por Ortega durante los actos por el aniversario de la Revolución Sandinista.
El mandatario aseguró que no permitirá nuevamente elecciones que puedan servir para que organizaciones opositoras alcancen el Gobierno.
Ortega dijo que trabajaría junto con la Asamblea Nacional para establecer leyes que levanten un “muro” contra quienes califica como “golpistas” y “vendepatrias”.
También acusó a sus adversarios políticos de recibir apoyo de Estados Unidos.
Las declaraciones generaron dudas sobre si Nicaragua eliminará completamente los futuros procesos electorales o si mantendrá votaciones bajo nuevas reglas que excluyan determinadas organizaciones y candidatos.
Associated Press informó que el Parlamento comenzó a preparar cambios siguiendo la instrucción de Ortega de eliminar la posibilidad de una competencia electoral opositora.
Murillo busca explicar la propuesta a extranjeros
Tras las reacciones internacionales, Murillo anunció que el Gobierno expondrá la reforma ante distintos sectores.
La copresidenta señaló que habrá consultas con empresarios, inversionistas y embajadores, además de reuniones con otros grupos dentro del país.
El oficialismo describe esos encuentros como un proceso informativo y de consulta previo a la votación legislativa.
La decisión resulta particularmente relevante porque algunos de los principales cuestionamientos a la reforma han venido precisamente desde gobiernos extranjeros y organismos internacionales.
Estados Unidos pide mayor presión
Estados Unidos reaccionó rápidamente a las declaraciones de Ortega.
El secretario de Estado, Marco Rubio, pidió a la comunidad internacional aumentar la presión y el aislamiento diplomático sobre el Gobierno nicaragüense después del anuncio sobre el futuro de las elecciones.
Washington mantiene desde años anteriores sanciones y restricciones de visa contra funcionarios vinculados con la administración Ortega-Murillo.
En abril de 2025, Estados Unidos anunció restricciones de visa para más de 250 funcionarios nicaragüenses, citando violaciones de derechos humanos y acciones contra la sociedad civil.
ONU también cuestionó la medida
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, manifestó esta semana preocupación por el anuncio.
Türk advirtió que impedir la participación electoral de opositores profundizaría todavía más las restricciones a los derechos políticos y civiles en Nicaragua.
Naciones Unidas sostiene que el espacio cívico en el país se encuentra prácticamente cerrado y ha pedido también la liberación de personas detenidas por motivos políticos.
Nicaragua llega a la reforma con oposición debilitada
El cambio ocurre después de varios años de endurecimiento contra los adversarios del Gobierno.
Desde las protestas de 2018, la administración Ortega-Murillo ha encarcelado opositores, retirado personerías jurídicas a organizaciones, cerrado medios y organizaciones civiles y enviado al exilio a numerosas figuras críticas.
En las elecciones de 2021, varios de los principales aspirantes presidenciales opositores fueron encarcelados antes de los comicios, lo que dejó a Ortega sin sus principales rivales electorales.
Ahora, el Gobierno pretende modificar nuevamente el marco constitucional.
Antes de que eso ocurra, intentará explicar la iniciativa directamente a los mismos representantes internacionales que durante los últimos días han cuestionado el rumbo político de Nicaragua.


