Los detenidos permanecerán aislados bajo estrictas medidas de seguridad mientras esperan la audiencia judicial prevista para el próximo lunes.
Francotiradores durante las 24 horas, comunicaciones restringidas, vigilancia permanente y prácticamente ningún contacto con el exterior.
Estas son parte de las medidas extraordinarias que el sistema penitenciario costarricense aplicará a Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, y Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”, después de su traslado al complejo penitenciario La Reforma.
Ambos fueron movilizados la noche de este viernes desde las celdas judiciales de San José hasta San Rafael de Alajuela bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Pasarán el fin de semana en el sector de máxima seguridad conocido como “La Hummer”, mientras esperan su audiencia judicial del próximo lunes.
Vigilancia armada las 24 horas
Una de las medidas más extraordinarias anunciadas es el reforzamiento de las torres cercanas al sector donde permanecerán ambos detenidos.
Según explicó el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, habrá personal especializado realizando vigilancia permanente sobre el área.
El objetivo es prevenir tanto intentos de fuga como eventuales ataques externos contra las instalaciones penitenciarias.
La Fuerza Pública también mantendrá presencia en el perímetro de La Reforma como parte del dispositivo coordinado con el Ministerio de Justicia.
Sin llamadas ni contacto con otros privados de libertad
El régimen establecido pretende reducir al mínimo las posibilidades de que Arias Monge y Pérez Méndez puedan mantener comunicación con sus estructuras criminales.
No tendrán acceso a llamadas telefónicas mientras permanezcan bajo estas condiciones especiales.
Tampoco compartirán espacios con otros privados de libertad ni tendrán acceso ordinario a actividades colectivas.
Su permanencia será en celdas individuales de contención y bajo vigilancia constante.
Tampoco recibirán visitas familiares
Durante este periodo tampoco podrán recibir visitas familiares o íntimas.
El Ministerio de Justicia incluso suspendió temporalmente visitas en La Reforma tras el ingreso de ambos detenidos, como parte de las medidas adoptadas para asegurar el complejo penitenciario.
El contacto con sus abogados deberá realizarse mediante locutorios y bajo los protocolos establecidos para máxima seguridad, sin contacto físico directo.
Funcionarios deberán ocultar su identidad
Otro punto especialmente delicado será la relación con el personal penitenciario.
De acuerdo con las medidas anunciadas, las interacciones con “Diablo” y “Tan” estarán sujetas a registro mediante cámaras corporales y bitácoras.
Además, los funcionarios encargados de atenderlos deberán proteger su identidad durante determinados contactos.
La intención es evitar que miembros de organizaciones criminales puedan identificar posteriormente a custodios o funcionarios penitenciarios y ejercer amenazas o represalias contra ellos o sus familias.
Solo tendrán lo estrictamente necesario
Las restricciones también alcanzarán las pertenencias personales.
Arias Monge y Pérez Méndez utilizarán uniforme penitenciario y el calzado proporcionado por la institución.
Los artículos de higiene serán entregados bajo control del personal penitenciario y no podrán mantener objetos personales fuera de lo expresamente autorizado.
Tampoco tendrán acceso ordinario a patio o actividades recreativas mientras permanezcan bajo este esquema inicial de contención.
Gobierno quiere evitar traslados
Las autoridades también buscan reducir al máximo los movimientos fuera del centro penitenciario.
Justicia pretende coordinar con el Poder Judicial para que, cuando sea jurídicamente posible, las futuras audiencias se realicen mediante videoconferencia.
La estrategia responde al riesgo que implicaría organizar repetidamente convoyes policiales para trasladar a dos personas consideradas objetivos de alto perfil.
Las autoridades ya desplegaron un amplio operativo durante su traslado a La Reforma este viernes.
El reto ahora es impedir que sigan operando desde prisión
El Gobierno había advertido desde horas antes de la captura que uno de sus principales desafíos sería evitar que Arias Monge continuara ejerciendo influencia criminal desde una cárcel.
La presidenta Laura Fernández señaló este viernes que el Ejecutivo asumiría la responsabilidad de garantizar condiciones de máxima seguridad una vez que “Diablo” quedara bajo custodia penitenciaria.
El dispositivo responde al perfil que las autoridades atribuyen a ambos detenidos.
Las estructuras relacionadas con “Diablo” y “Tan”, junto con la organización de Ronnie Ríos Oconitrillo, alias “Coco Guácimo”, están vinculadas policialmente con aproximadamente 360 homicidios.
Por ello, después del complejo operativo que permitió detenerlos en Sarapiquí, la prioridad cambió: ahora el reto de las autoridades es que el aislamiento sea suficiente para impedir una fuga, un ataque externo o que las organizaciones continúen recibiendo órdenes desde prisión.
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