Irán respondió la propuesta de paz mientras Trump declara la guerra ganada
Washington — Dos mensajes contradictorios dominaron este domingo el panorama del conflicto entre Estados Unidos e Irán: Teherán anunció que ha respondido a la última propuesta estadounidense para poner fin a las hostilidades, mientras Trump declaró en una entrevista que la república islámica ya está «militarmente derrotada» y que su ejército podría completar todos los objetivos restantes en solo dos semanas más.
«Están militarmente derrotados. En su propia mente, tal vez no lo sepan. Pero creo que sí lo saben», afirmó Trump en la entrevista con la periodista independiente Sharyl Attkisson, grabada la semana pasada y emitida este domingo.
El 70% y los objetivos que quedan
Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses ya habrían alcanzado cerca del 70% de los objetivos previstos desde el inicio del conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel. Sobre el 30% restante, fue categórico: «Podríamos intervenir durante dos semanas más y atacar cada uno de los objetivos. Pero incluso si no hiciéramos eso, ya saben, serán solo los toques finales.»
El tono es el de quien considera el resultado prácticamente decidido, aunque la guerra no ha terminado y las negociaciones siguen abiertas.
La OTAN en el fuego cruzado
Trump también aprovechó la entrevista para calificar a la OTAN como un «tigre de papel» y acusar a los aliados de Washington de no haberle prestado asistencia durante la campaña militar contra Teherán. «No estuvieron allí para ayudar», afirmó.
La acusación abre otro frente diplomático en un momento en que la alianza atlántica ya acumula tensiones por las exigencias de Trump sobre el gasto en defensa y el cuestionamiento reiterado del mandatario al valor de la organización.
Irán negocia mientras el presidente israelí presiona
El mismo día en que Trump habló de derrota iraní, Teherán anunció haber respondido a la propuesta estadounidense de paz, sin revelar el contenido de su respuesta. El detalle de esa comunicación no estaba disponible al cierre de esta nota.
En paralelo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu señaló que preferiría un acuerdo para retirar el uranio enriquecido de Irán, pero no descartó opciones militares. «Se puede hacer físicamente. Ese no es el problema. Si se llega a un acuerdo, se entra y se retira, ¿por qué no? Esa es la mejor manera», afirmó al ser consultado por la cadena CBS.
La simultaneidad de los mensajes —paz desde Irán, victoria desde Washington, opciones militares desde Tel Aviv— refleja la complejidad de un conflicto que entró en su décimo semana sin una resolución clara en el horizonte.


