martes, 23 junio 2026
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Trump inaugura cárcel para migrantes en reserva natural: denuncian desastre ecológico en los Everglades

«Alcatraz de los Caimanes»: el polémico centro de detención migratoria que amenaza a los Everglades

Florida. En un nuevo giro de la política migratoria estadounidense, el presidente Donald Trump visitó esta semana los avances de «Alligator Alcatraz», un centro de detención masiva para personas indocumentadas ubicado en plena reserva natural de los Everglades. El proyecto, respaldado por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ya genera fuertes críticas por sus implicaciones medioambientales y de derechos humanos.

Un centro de detención rodeado de caimanes

El complejo, capaz de albergar hasta 5.000 migrantes mientras enfrentan procesos de deportación, fue construido aceleradamente en las instalaciones del Aeropuerto de Transición y Entrenamiento Dade-Collier, un enclave en la Reserva Nacional del Gran Ciprés, hábitat natural de especies en peligro como la pantera de Florida, el murciélago bonetero, el milano caracolero y la cigüeña de madera.

El nombre “Alligator Alcatraz” fue acuñado por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, en referencia a la famosa prisión de San Francisco y a la presencia de caimanes que rodean la zona. “Desde el punto de vista de la seguridad, si alguien escapa tendrá que enfrentarse a un montón de caimanes. Nadie va a ir a ningún lado”, declaró DeSantis.

Una construcción sin estudios ambientales

La rapidez con que se ejecutó la obra ha generado una ola de denuncias. Organizaciones civiles y ambientales presentaron una demanda federal contra funcionarios clave del gobierno federal y estatal, acusándolos de ignorar la Ley Nacional de Política Medioambiental, que exige revisiones previas a proyectos de alto impacto.

Según el expediente judicial, no se evaluaron riesgos como la afectación a especies protegidas, ni se elaboró un plan de evacuación frente a fenómenos como huracanes o inundaciones, comunes en la zona.

Además, grupos ambientalistas alertan que el aumento del tráfico vehicular y la instalación de infraestructura industrial —como generadores a base de diésel, iluminación permanente y sistemas sanitarios— podría alterar de forma irreversible el ecosistema del parque nacional.

Derechos humanos bajo la lupa

El centro también ha sido cuestionado por organismos defensores de derechos humanos, que advierten sobre las condiciones de hacinamiento y vulnerabilidad que podrían enfrentar las personas detenidas. El aislamiento geográfico, sumado al entorno hostil del humedal, dificulta el acceso legal, la supervisión y el resguardo de los derechos de los migrantes, especialmente en situaciones de emergencia.

Un símbolo de la nueva política migratoria

La instalación forma parte del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Trump durante su campaña de reelección. Sin embargo, la combinación de intereses políticos, omisiones legales y daños ambientales ha convertido al “Alcatraz de los Caimanes” en un símbolo de la tensión entre seguridad fronteriza y derechos fundamentales.

Las investigaciones legales siguen en curso, pero por ahora, el centro continúa operando en una de las zonas más frágiles y valiosas de la bio

diversidad estadounidense.

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