La noche del Sábado Santo dejó una escena brutal en Pacuare Nuevo de Limón, donde un muchacho de apenas 18 años perdió la vida tras un ataque armado en vía pública. En medio del caos, el padre del joven llegó justo cuando se desarrollaba la agresión y terminó protagonizando una acción desesperada que marcó el rumbo inmediato del caso.
La víctima, identificada por las autoridades con el apellido Allen, estaba en la calle cuando fue abordada por dos hombres que se desplazaban en motocicleta. De acuerdo con la información preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el joven trató de escapar corriendo al notar el peligro, pero los atacantes fueron detrás de él y continuaron disparándole.
Ese intento por ponerse a salvo no bastó. Los balazos lo alcanzaron en plena huida y lo dejaron gravemente herido en el sitio, en un hecho que volvió a encender la preocupación por la violencia armada que golpea varias comunidades del Caribe costarricense.
Lo más impactante ocurrió segundos después. El papá del joven llegaba al lugar para recogerlo cuando se topó de frente con el atentado. En un acto impulsado por la desesperación del momento, embistió la motocicleta en la que pretendían escapar los sospechosos. La maniobra provocó que ambos cayeran al pavimento.
Según la versión policial, los dos hombres lograron levantarse tras el choque y corrieron para intentar huir. Sin embargo, la situación ya había dado un giro clave para las autoridades, pues la reacción del padre habría frustrado una fuga más ordenada y facilitado la respuesta policial en la zona.
Allen fue trasladado de emergencia al hospital Tony Facio, en Limón, pero poco después se confirmó su fallecimiento. El reporte judicial señala que presentaba una herida de bala en la ingle, lesión que terminó siendo mortal.
Minutos más tarde, uno de los sospechosos, un hombre de apellido Leal y de 23 años, apareció herido en el mismo centro médico. Ahí quedó bajo custodia policial mientras recibía atención. El segundo implicado, de apellido Howard y de 19 años, fue ubicado por oficiales de la Fuerza Pública en vía pública, cerca de donde ocurrió el ataque.
Durante las diligencias, las autoridades también lograron decomisar la motocicleta que, en apariencia, usaron los atacantes para movilizarse. Además, en la escena se ubicó una pistola calibre 9 milímetros, arma que preliminarmente estaría vinculada con el homicidio.
El caso ahora quedó en manos del OIJ, que deberá establecer el móvil del crimen, reconstruir con precisión cómo se dio la persecución armada y confirmar el grado de participación de los detenidos. Por ahora, la muerte del joven Allen suma un nuevo expediente a la ola de hechos violentos que mantienen en alerta a Limón.


