En el trágico episodio que sacudió Limón este sábado, uno de los fallecidos en el ataque armado, resultó ser una víctima colateral.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que Alexander Solano Picado, de 42 años, no era el objetivo de los sicarios. De acuerdo con las investigaciones, Alexander viajaba en su vehículo detrás del automóvil que era el objetivo principal de los sicarios, y una bala perdida lo alcanzó en el rostro, provocando su muerte en el lugar.

El ataque aparentemente ocurrió cuando el automóvil que transportaba a un hombre nicaragüense fue interceptado por otro vehículo desde el cual se efectuaron múltiples disparos.
Uno de los disparos dirigidos al vehículo que transportaba al hombre nicaragüense impactó en el vehículo tipo pick-up de Solano que viajaba detrás, según detalló el OIJ.
El objetivo de los sicarios era Martín Ernesto Ruiz, un hombre de 45 años de nacionalidad nicaragüense. Ruiz perdió la vida a raíz de múltiples disparos en la cara y el pecho, mientras que la mujer que lo acompañaba resultó herida y fue trasladada de urgencia al hospital Tony Facio.
Las autoridades recopilaron más de 40 indicios balísticos en la escena, que están siendo analizados por los agentes judiciales.
Aunque el móvil del ataque aún es desconocido, la investigación en curso sugiere que Solano fue una víctima colateral en un posible ajuste de cuentas dirigido contra Martín Ernesto Ruiz.


