El caso del triple homicidio que estremeció a San Mateo de Alajuela suma un nuevo avance clave: el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó la identidad del tercer hombre que faltaba por reconocer, cerrando así el proceso de identificación de las víctimas.
Se trata de Iván Horacio Jackson Núñez, de 52 años, vecino de Limón, quien había sido reportado como desaparecido apenas un día después de haber sido visto por última vez en Puntarenas, el pasado 27 de marzo.

La confirmación de su identidad no solo aporta claridad al caso, sino que también abre nuevas interrogantes para los investigadores, especialmente sobre qué hacía en territorio puntarenense días antes del crimen.
Un movimiento clave en la investigación
De acuerdo con la información oficial, Jackson fue reportado como desaparecido el 28 de marzo, lo que coincide con la línea temporal que manejan las autoridades sobre los últimos movimientos de las víctimas.
Este detalle resulta determinante para el OIJ, ya que permite reconstruir con mayor precisión las horas previas al hallazgo de los cuerpos, encontrados dentro de un vehículo que cayó a un guindo en San Mateo.
Los agentes ahora centran esfuerzos en entender el contexto en el que Jackson llegó a Puntarenas, así como posibles vínculos con las otras víctimas, entre ellas el empresario Andrey Castro Bonilla, figura conocida en esa provincia.
Hipótesis se mantiene: ajuste de cuentas
En paralelo, la Policía Judicial mantiene como principal línea de investigación que el crimen responde a un ajuste de cuentas, con posibles conexiones al narcotráfico.
Esta hipótesis no surge de forma aislada. Se sustenta tanto en la dinámica del hecho como en evidencia recolectada en allanamientos recientes, donde incluso se ubicaron armas de alto calibre y rastros de aparente droga en propiedades vinculadas a una de las víctimas.
Para los investigadores, estos elementos refuerzan la teoría de que el triple homicidio podría estar relacionado con disputas internas dentro de estructuras criminales, como robos de cargamentos, deudas o conflictos entre grupos.
Un caso que trasciende provincias
El expediente también evidencia cómo este hecho no se limita a un solo punto del país. La presencia de víctimas con conexiones en Limón y Puntarenas refleja una posible movilidad entre zonas costeras, consideradas estratégicas dentro de rutas del narcotráfico.
Este patrón ha sido señalado en investigaciones recientes, donde organizaciones criminales utilizan diferentes puntos del territorio nacional para operaciones logísticas, lo que complejiza el trabajo de las autoridades.
Lo que falta por esclarecer
Aunque las identidades ya están confirmadas, aún quedan aspectos fundamentales por determinar. Entre ellos, el OIJ busca establecer con certeza cómo ocurrió la muerte de las víctimas, ya que las lesiones visibles hasta ahora corresponden principalmente al impacto del vehículo tras caer al precipicio.
Las autopsias serán clave para definir si hubo intervención de armas de fuego o blancas antes de ese evento.
Además, los agentes continúan reconstruyendo la ruta del vehículo, los contactos de las víctimas y los posibles responsables, en un caso que sigue en desarrollo y que podría revelar nuevas conexiones en los próximos días.


