Un exagente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) fue arrestado por su presunta participación en una red de trata y explotación sexual que afectaba a mujeres.
Según los informes proporcionados por las autoridades judiciales, esta organización operaba a través de dos salas de masajes, ubicadas en San Carlos y Calle Blancos. Además, se descubrió que tenían otros negocios relacionados para legitimar las ganancias, incluyendo la venta de electrodomésticos, motocicletas de alta gama y restaurantes. Se estima que al menos 90 mujeres fueron víctimas de esta red.
Adicionalmente, el OIJ realizó operativos en Guadalupe y Moravia. El principal sospechoso, de apellido Blanco y con 35 años de edad, renunció al OIJ el año pasado y actualmente trabajaba como asesor en la alcaldía de la municipalidad de San Carlos.
Las autoridades descubrieron al sujeto al utilizar las bases de consulta del OIJ para buscar a mujeres reclutadas en la red, registrando al menos 1000 consultas. Michael Soto, subdirector del OIJ, explicó que el objetivo del individuo era asegurarse de que las mujeres no fueran policías encubiertas o tuvieran antecedentes penales.
Esta operación generaba al menos 1 millón de colones en ganancias por día.


