Revelan nuevos detalles del asesinato de la exdiputada británica Ann Widdecombe: recibió 21 golpes con un martillo
La investigación por el asesinato de la exdiputada británica Ann Widdecombe, una de las figuras más conocidas del conservadurismo en el Reino Unido, continúa avanzando y este martes se conocieron nuevos detalles sobre el ataque que acabó con su vida. De acuerdo con la Fiscalía británica, la política de 78 años murió tras recibir 21 golpes con un martillo dentro de su vivienda en el condado de Devon.
Mientras las autoridades profundizan en el caso, el principal sospechoso permanecerá en prisión preventiva a la espera del inicio del proceso judicial.
Sospechoso compareció ante la justicia
El acusado, identificado como Joshua Kerry, de 28 años y residente en la ciudad de Rotherham, compareció este martes ante dos tribunales en Londres.
Durante la audiencia, la justicia determinó mantenerlo bajo custodia mientras avanza la investigación. De forma preliminar, el juicio fue programado para iniciar el 8 de junio de 2027.
Kerry enfrenta cargos relacionados con el homicidio de Widdecombe, quien además de haber sido diputada del Partido Conservador se desempeñaba como portavoz del partido Reform UK.
El crimen ocurrió dentro de su vivienda
Según la investigación, la exparlamentaria se encontraba almorzando en su residencia, ubicada en Haytor, dentro del Parque Nacional de Dartmoor, cuando el sospechoso habría ingresado al inmueble y la atacó con un martillo.
Los investigadores sostienen que, tras cometer el crimen, el hombre tomó la cartera que se encontraba dentro del bolso de la víctima y abandonó la propiedad en un vehículo.
De acuerdo con la evidencia presentada ante el tribunal, toda la secuencia ocurrió en aproximadamente dos minutos.
El cuerpo de Widdecombe fue encontrado posteriormente por el jardinero de la vivienda, quien alertó a los servicios de emergencia.
Investigación analiza un posible móvil político
En los primeros días posteriores al crimen, la policía descartó que el asesinato estuviera relacionado con la actividad política de la exdiputada.
Sin embargo, conforme avanzaron las pesquisas, la unidad antiterrorista británica asumió la investigación al considerar que podría tratarse de un ataque dirigido específicamente contra la víctima.
El jefe de la Policía Antiterrorista, Laurence Taylor, señaló que los investigadores continúan analizando si existió una motivación política detrás del homicidio, aunque por ahora no han confirmado oficialmente esa hipótesis.
El caso revive el debate sobre la seguridad de los políticos
El asesinato de Ann Widdecombe ha generado preocupación en el Reino Unido por la seguridad de las figuras públicas y representantes políticos.
El crimen ha sido comparado con otros ataques de alto perfil registrados en los últimos años, especialmente el asesinato de la diputada laborista Jo Cox en 2016, hecho que impulsó cambios en los protocolos de protección para parlamentarios británicos.
Mientras continúa la investigación, las autoridades buscan esclarecer el motivo del ataque y determinar si el acusado actuó por razones personales, políticas o bajo alguna otra motivación.


