El diputado José María Villalta encendió el debate político tras arremeter públicamente contra el exministro Nogui Acosta y la futura presidenta legislativa Laura Fernández, cuestionando lo que considera una doble moral en el discurso del oficialismo.
A través de sus redes sociales, Villalta criticó recientes declaraciones de Acosta, quien habría señalado que el concepto de probidad en la función pública es una “zona gris”, en el marco de la discusión sobre eventuales sanciones a diputados por faltas éticas. Para el legislador del Frente Amplio, este tipo de posturas evidencian una falta de voluntad para fortalecer los mecanismos de control dentro del Congreso.
El diputado fue más allá al señalar una aparente contradicción en el discurso del exjerarca, al afirmar que mientras se plantean garantías amplias para los legisladores, se respaldarían medidas más estrictas para la ciudadanía, como permitir allanamientos sin orden judicial, incluso en casos donde no se encuentren pruebas.
En su pronunciamiento, Villalta también cuestionó a Laura Fernández por sugerir cambios en el alcance del control político dentro de la Asamblea Legislativa. Según interpretó, estas propuestas podrían debilitar el rol fiscalizador del Congreso y reducir su función como órgano de representación ciudadana.
Las críticas se dan en un momento clave, previo a la instalación de una nueva Asamblea Legislativa, donde se definirán liderazgos y agendas políticas. En ese contexto, el legislador aseguró que su fracción continuará impulsando iniciativas orientadas a sancionar faltas éticas en el ejercicio del cargo público y defender el control político como herramienta fundamental dentro del sistema democrático.


