En el arranque del periodo legislativo 2026–2030, varias fuerzas políticas anunciaron un movimiento que podría redefinir el funcionamiento de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
Se trata de una alianza estratégica integrada por el Partido Liberación Nacional, el Frente Amplio Costa Rica, el Partido Unidad Social Cristiana y la Coalición Agenda Ciudadana, que en conjunto suman 26 diputaciones.
Un bloque con peso en el Congreso
El grupo busca establecer una agenda de trabajo conjunta basada en acuerdos y diálogo político, con el objetivo de impulsar proyectos de ley en un plenario caracterizado por su diversidad.
La iniciativa representa una parte significativa del Congreso, lo que le otorga capacidad real de incidencia en decisiones clave.
“Una asamblea de resultados”
El jefe de fracción liberacionista, Álvaro Ramírez, explicó que el propósito es cambiar la dinámica legislativa hacia una más enfocada en resultados concretos.
Según señaló, la construcción de confianza y dirección será clave para evitar confrontaciones estériles y avanzar en soluciones para el país.
Respuesta a un mandato ciudadano
Por su parte, la diputada Claudia Dobles indicó que esta alianza responde a la necesidad de articular esfuerzos en un Congreso fragmentado.
Destacó que la diversidad política obliga a buscar consensos que permitan mejorar la calidad de vida de la población.
Un nuevo escenario político
La conformación de este bloque marca un punto de partida en la nueva Asamblea, donde las alianzas serán determinantes para definir el rumbo legislativo.
El reto principal será sostener los acuerdos en el tiempo y traducirlos en leyes que respondan a las demandas ciudadanas.


