El plenario legislativo vivió una de sus sesiones más tensas y confrontativas, marcada por señalamientos personales, acusaciones cruzadas y un ambiente que varios diputados calificaron como impropio del primer poder de la República.
En medio del caos, la diputada independiente Gloria Navas tomó la palabra para responder directamente tanto al legislador Leslye Bojorges como a la oficialista Pilar Cisneros, elevando aún más el tono del debate.
“Un show de vergüenza”
Navas inició su intervención con una crítica general al ambiente que se estaba viviendo en el plenario, señalando que lo ocurrido durante la sesión reflejaba un deterioro en la calidad del debate político.
Sus palabras surgieron tras los comentarios de Bojorges contra el diputado del Frente Amplio, Jonathan Acuña, relacionados con su apariencia personal, lo que desató una ola de reacciones entre distintas bancadas.
Choque directo con Bojorges
La legisladora no dudó en cuestionar al diputado independiente, a quien acusó de faltar a la verdad al negar ciertas conductas dentro del plenario.
Además, rechazó tajantemente los ataques personales contra Acuña, calificándolos como inapropiados dentro de un espacio institucional, donde —según enfatizó— deben prevalecer las ideas sobre las descalificaciones.
Respuesta frontal a Pilar Cisneros
El momento más tenso llegó cuando Navas dirigió su mensaje a Pilar Cisneros, luego de que esta la señalara como parte de una supuesta “fracción ampliada” de la oposición.
La diputada independiente rechazó esa afirmación y reafirmó su posición autónoma dentro del Congreso, subrayando que sus decisiones responden a criterios propios y no a alineamientos partidarios.
Asimismo, exigió respeto por su investidura como segunda secretaria del Directorio Legislativo, marcando una línea clara frente a lo que consideró ataques personales.
Un plenario al límite
Este episodio se dio en el contexto del debate sobre un proyecto relacionado con la comercialización del arroz, que rápidamente derivó en discusiones más amplias y confrontaciones entre diputados.
La sesión terminó convirtiéndose en un intercambio de acusaciones que incluyó cuestionamientos sobre quórum, señalamientos de corrupción y ataques personales, reflejando un clima de alta polarización en el Congreso.
Debate político bajo presión
Lo ocurrido evidencia cómo las tensiones entre fracciones y figuras políticas están trascendiendo el plano ideológico para convertirse en enfrentamientos personales.
Este tipo de episodios reabre la discusión sobre el nivel del debate legislativo y el impacto que estas confrontaciones tienen en la percepción ciudadana sobre el funcionamiento de la Asamblea Legislativa.


