El recién concluido proceso electoral en Costa Rica cuenta con el sello de aprobación de la mayoría de sus ciudadanos. Así lo confirma el último estudio del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), el cual destaca un sólido respaldo a la institucionalidad democrática y al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Según el informe «Percepción ciudadana costarricense respecto al proceso electoral», un 78.2% de los encuestados calificó como adecuada la gestión del TSE, mientras que un abrumador 81.5% aseguró que se garantizó la igualdad de condiciones para que todas las agrupaciones políticas expusieran sus ideas.
Economía le gana el pulso a la seguridad
Uno de los hallazgos más reveladores de la encuesta es el factor determinante detrás del voto. Aunque la seguridad ciudadana ha dominado la agenda pública y mediática debido al aumento de la criminalidad, los costarricenses pusieron su situación financiera en primer lugar.
En una escala de 1 a 5, la situación económica del país obtuvo la media más alta (3,94) como factor de influencia en la decisión final, superando ligeramente a la seguridad ciudadana (3,82) y a la atención en salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (3,79).
Por el contrario, temas que generaron gran ruido en la opinión pública, como la influencia religiosa, resultaron tener el impacto más bajo en la decisión del votante, con una media de apenas 1,74.
Facebook y TV: Los reyes de la información
A pesar del auge de nuevas plataformas, la dieta informativa de los votantes sigue concentrada en canales tradicionales y redes consolidadas:
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Facebook: 66.6%
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Televisión: 65%
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TikTok: 38%
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Inteligencia Artificial: Un sorpresivo 13.3% de la población ya utiliza herramientas de IA para informarse sobre la campaña.
El perfil del votante y el abstencionismo
El estudio también arrojó luz sobre el comportamiento en las urnas. El 57.8% de los ticos asistió a votar acompañado, reafirmando el sufragio como un acto social o familiar. Sin embargo, persiste una barrera en la comunicación política cotidiana: la mitad de la muestra (49.8%) confesó que «nunca o casi nunca» habla de política con sus allegados.
Para quienes no acudieron a las urnas, las razones fueron logísticas más que ideológicas. El 26.3% no votó por no haber realizado el cambio de domicilio, seguido de un 22.4% que se vio impedido por motivos laborales. Solo un 6.1% afirmó no haber votado por falta de interés en la política.
Ficha Técnica
La encuesta se realizó del 3 al 10 de febrero con un total de 1,291 entrevistas. Cuenta con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±2,7 puntos porcentuales.


