La noche del domingo estuvo marcada por un evento astronómico que cautivó a millones de personas: un eclipse lunar total conocido popularmente como luna de sangre. El fenómeno, visible en gran parte de Asia y Oceanía, también pudo apreciarse parcialmente en regiones de Europa y África.
¿Por qué la Luna se vuelve roja?
El característico tono rojizo de la luna durante el eclipse ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean perfectamente, quedando nuestro satélite en fase llena y entrando en la sombra terrestre.
A medida que la Tierra bloquea la luz directa del Sol, los únicos rayos que alcanzan a la Luna son aquellos que se filtran a través de la atmósfera terrestre. Según el astrofísico Ryan Milligan, de la Universidad de Belfast, este efecto se debe a que las longitudes de onda azules se dispersan más fácilmente, mientras que las rojas logran atravesar la atmósfera, tiñendo la superficie lunar de un intenso color sangre.
Los mejores lugares para disfrutarlo
Los observadores más afortunados se encontraron en China, India, el este de África y el oeste de Australia, donde el eclipse pudo verse en su fase total. En Europa y en otras zonas de África, el evento fue parcial, visible solo durante los primeros minutos de la noche.
A diferencia de los eclipses solares, este fenómeno no requiere gafas especiales ni instrumentos complejos: basta con contar con un cielo despejado y un lugar adecuado para la observación.
Próximas citas astronómicas
Este fue el segundo eclipse lunar total del año, luego del ocurrido en marzo. Pero no será el último evento destacado: el 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse solar considerado histórico. Será el primero en Europa desde 2006 y podrá observarse en su totalidad desde España e Islandia, además de manera parcial en otros países.


