Después de casi tres décadas convertido en uno de los símbolos más conocidos del Monte Everest, el cuerpo conocido mundialmente como «Green Boots» será retirado en una compleja misión organizada por las autoridades de India.
Durante años, las botas verde brillante del alpinista congelado se transformaron en un punto de referencia para quienes ascendían la montaña más alta del planeta. El cuerpo permanecía a unos 8.500 metros de altitud, cerca de una cueva en una de las rutas más transitadas hacia la cima.
El cadáver permanecía en el lugar desde mayo de 1996, año en el que una intensa tormenta de nieve provocó una de las tragedias más recordadas de la historia del Everest y dejó varios montañistas fallecidos.
Durante décadas se creyó que los restos pertenecían a Tsewang Paljor, integrante de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana. Sin embargo, nuevas pruebas genéticas cambiaron esa historia.
Las autoridades indias confirmaron ahora que el cuerpo corresponde a Dorje Morup, uno de los compañeros de expedición de Paljor durante aquella fatídica ascensión.
La operación para recuperar los restos será especialmente compleja debido a las condiciones extremas de la montaña. A esa altitud, la falta de oxígeno, las temperaturas extremadamente bajas y el terreno peligroso convierten cualquier misión en una tarea de alto riesgo.
Más de 300 personas han perdido la vida intentando alcanzar la cima del Mount Everest desde el inicio de las expediciones modernas. Muchos cuerpos permanecen todavía en la montaña, algunos ocultos bajo hielo y nieve, mientras otros comienzan a reaparecer debido al retroceso de glaciares asociado al cambio climático.
Casos como el de George Mallory, cuyos restos aparecieron décadas después de desaparecer, muestran cómo el Everest continúa guardando historias y misterios incluso muchos años después.


