La televisión en vivo volvió a encender las redes sociales en Costa Rica tras una escena que muchos calificaron como “fuera de lugar”, mientras otros la defendieron como un momento espontáneo y lleno de humor.
El episodio ocurrió este martes 21 de abril durante la transmisión del programa De boca en boca, en medio de una cobertura especial por la inauguración del salón de belleza del reconocido maquillista Adán Chinchilla.

Un ambiente festivo que se transformó en polémica
Lo que inició como una actividad social cargada de alegría y celebración, rápidamente tomó un giro inesperado cuando el presentador Bismarck Méndez decidió quitarse la camiseta para someterse a un tratamiento capilar en pleno programa.
El ambiente, ya de por sí animado, se intensificó cuando varias asistentes —en su mayoría mujeres presentes en el evento— comenzaron a interactuar con el presentador de forma más cercana. Comentarios en tono jocoso como “¿Se puede tocar?” marcaron el inicio de una escena que, en cuestión de segundos, escaló a contacto físico mientras el comunicador se preparaba para el procedimiento.
La reacción de Méndez, quien respondió con gestos corporales y actitud relajada, terminó por alimentar el momento, que fue celebrado en el set pero cuestionado fuera de él.
Reacciones divididas en redes sociales
El video, compartido posteriormente en plataformas digitales del programa, no tardó en viralizarse y generar una avalancha de opiniones encontradas.
Por un lado, una parte importante de usuarios criticó lo sucedido, señalando que la situación cruzó límites de respeto y decoro en televisión abierta. Frases como “se salió de las manos”, “qué espanto” o “demasiado desorden” dominaron la conversación digital.
También surgieron cuestionamientos sobre la imagen pública del presentador y el tipo de contenido que se expone en horarios familiares, un tema recurrente en debates sobre televisión nacional.
¿Humor o exceso? La otra cara del debate
No obstante, otro grupo de televidentes defendió el momento, interpretándolo como una expresión de espontaneidad y entretenimiento ligero. Para estos usuarios, la escena representó un respiro dentro de un panorama mediático usualmente cargado de noticias negativas.
Algunos comentarios incluso destacaron que este tipo de dinámicas conectan con la audiencia desde lo cotidiano y lo auténtico, elementos que históricamente han caracterizado a programas de revista en Costa Rica.
Televisión en vivo bajo la lupa
Más allá del episodio puntual, lo ocurrido reabre una discusión más amplia sobre los límites del entretenimiento en vivo, el rol de los presentadores y la responsabilidad de los contenidos en televisión abierta.
En un entorno donde cualquier segmento puede convertirse en viral en cuestión de minutos, cada interacción frente a cámaras adquiere una dimensión mayor, especialmente cuando se trata de figuras reconocidas del medio nacional.
El caso de Bismarck Méndez evidencia cómo la línea entre el humor y la controversia puede ser más delgada de lo que parece, y cómo la audiencia —cada vez más activa— juega un papel determinante en definir esa frontera.


