Un amplio análisis internacional liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió nuevamente las alertas sobre el impacto que ciertos hábitos tienen en la aparición del cáncer. El informe concluye que una parte importante de los diagnósticos podría evitarse si se reducen determinadas exposiciones y comportamientos.
De acuerdo con el estudio, cerca del 40 % de los casos de cáncer que se registran en el planeta están relacionados con factores que pueden prevenirse. Los datos corresponden al año 2022 y abarcan información recopilada en 185 países, aunque el análisis fue dado a conocer recientemente en 2026.
La investigación fue desarrollada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), organismo especializado de la OMS, que examinó tres decenas de factores vinculados al desarrollo de distintos tipos de tumores.
Millones de casos vinculados a causas evitables
Los resultados muestran que aproximadamente 7,1 millones de diagnósticos de cáncer detectados en 2022 estuvieron asociados a causas prevenibles. Esa cifra representa cerca del 37 % de todos los casos registrados a nivel global.
Los especialistas señalaron que una reducción en la exposición a estos factores podría tener un impacto considerable en la incidencia mundial de la enfermedad, especialmente si se combinan cambios en los estilos de vida con políticas públicas enfocadas en prevención.
Entre todos los factores analizados, dos hábitos destacan por su peso en las estadísticas globales.
El tabaco lidera los factores de riesgo prevenibles
El consumo de tabaco se posiciona como el principal factor de riesgo asociado al cáncer en todo el mundo. Según el informe, está vinculado al 15 % de los nuevos diagnósticos anuales.
Aunque el cáncer de pulmón es la enfermedad más conocida relacionada con el tabaquismo, los expertos advierten que sus efectos van mucho más allá. Las sustancias carcinógenas presentes en el humo pueden circular por el torrente sanguíneo y afectar múltiples órganos.
Por esta razón, el tabaco también se asocia con tumores en la vejiga, el hígado, el páncreas, el riñón y otras partes del cuerpo.
Los investigadores señalan que abandonar el hábito de fumar puede reducir significativamente el riesgo de padecer cáncer, incluso en personas que han consumido tabaco durante varios años. Además, recuerdan que el humo de segunda mano sigue representando un peligro para quienes no fuman pero están expuestos de forma constante.
Alcohol: otro factor con fuerte impacto
El consumo de bebidas alcohólicas aparece como uno de los principales factores prevenibles vinculados al cáncer. De acuerdo con la investigación, está relacionado con alrededor del 3 % de los nuevos casos a nivel mundial.
El informe explica que el vínculo entre alcohol y cáncer es directo: cuanto mayor es el consumo, mayor es el riesgo. Los especialistas indican que no existe un nivel completamente seguro de ingesta.
El alcohol puede dañar los tejidos de distintas partes del cuerpo y facilitar la acción de sustancias carcinógenas en las células. Entre los tipos de cáncer más asociados con este hábito se encuentran los que afectan la boca, la garganta, el esófago, el hígado y el colon.
Otro elemento que preocupa a los expertos es que el consumo de alcohol continúa aumentando en varios países de ingresos medios y bajos, lo que podría influir en el crecimiento de casos en las próximas décadas.
Llamado a reforzar prevención y políticas públicas
El estudio fue liderado por el doctor André Ilbawi, especialista de la OMS, quien destacó que los resultados permiten dimensionar con mayor claridad el peso de los factores prevenibles.
Según el investigador, comprender cuánto riesgo proviene de comportamientos modificables abre la puerta a estrategias más efectivas para reducir la carga global del cáncer.
Los expertos insisten en que las acciones individuales —como dejar de fumar o disminuir el consumo de alcohol— pueden tener un efecto importante, pero subrayan que también se requieren medidas institucionales, campañas de información y regulaciones que contribuyan a reducir estos factores de riesgo en la población.


