El histórico narcotraficante mexicano Ismael «El Mayo» Zambada fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, pero antes de que el juez dictara la sentencia decidió presentar una carta en la que reconoció públicamente su responsabilidad por los delitos cometidos durante décadas al frente del Cártel de Sinaloa.
El documento, dirigido al juez federal Brian Cogan, marcó un giro poco habitual en uno de los procesos judiciales más relevantes contra un líder del narcotráfico. En el escrito, Zambada aseguró que no pretendía justificar sus actos ni minimizar el impacto que tuvieron sobre miles de personas.
De acuerdo con información divulgada por la periodista mexicana Azucena Uresti, el capo expresó que eligió aceptar las consecuencias de sus decisiones y dejó claro que no buscaba evitar el castigo impuesto por la justicia estadounidense.
«Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones», señaló en el documento presentado ante la corte.
Reconoció el daño provocado por el narcotráfico
En su mensaje, el cofundador del Cártel de Sinaloa admitió que su trayectoria criminal dejó profundas consecuencias para víctimas, familias y comunidades enteras.
Además, indicó que decidió declararse culpable porque no estaba dispuesto a construir una defensa basada en hechos que, según afirmó, no correspondían con la realidad.
«No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di», manifestó en la carta.
También reconoció que las autoridades tienen la responsabilidad de combatir organizaciones criminales como la que ayudó a consolidar durante varios años.
Un mensaje dirigido a los jóvenes
Uno de los apartados más destacados del documento estuvo dedicado a las nuevas generaciones.
Zambada pidió a los jóvenes no seguir el mismo camino que él tomó y aseguró que el crimen organizado no representa una oportunidad de vida ni una fuente de orgullo.
En ese sentido, afirmó que crecer en un entorno marcado por la violencia o la delincuencia no debe convertirse en una justificación para involucrarse en actividades criminales.
Dentro del texto también dejó una de las frases que más repercusión generó tras conocerse su sentencia: «No hay honor ni futuro en este negocio del crimen».
La sentencia en Estados Unidos
La carta fue entregada al tribunal antes de que el juez Brian Cogan emitiera el fallo definitivo.
Pese a que la defensa expuso el deterioro físico del narcotraficante, de 76 años, y diversos problemas de salud asociados con su edad, el tribunal determinó imponerle cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Además de la condena, la justicia estadounidense ordenó el decomiso de 15.000 millones de dólares, al considerar que Zambada desempeñó un papel determinante en el crecimiento y expansión del Cártel de Sinaloa durante varias décadas.
Un caso emblemático en la lucha contra el narcotráfico
Ismael «El Mayo» Zambada fue durante años uno de los hombres más buscados por las autoridades internacionales y logró mantenerse fuera del alcance de la justicia durante décadas, incluso después de la captura y posterior condena de su antiguo socio, Joaquín «El Chapo» Guzmán.
Su detención en julio de 2024 marcó un punto de inflexión en la estrategia de las autoridades estadounidenses contra el Cártel de Sinaloa. Posteriormente, en agosto de 2025, aceptó su responsabilidad penal como parte de un acuerdo con la Fiscalía, que descartó solicitar la pena de muerte.
Con la sentencia de cadena perpetua, Estados Unidos cierra uno de los procesos judiciales más relevantes contra un líder histórico del narcotráfico mexicano, cuya organización fue señalada durante años como una de las principales responsables del tráfico internacional de drogas hacia territorio estadounidense.


