viernes, 10 julio 2026
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Ébola deja 600 fallecidos en RD Congo mientras la OMS advierte que el brote sigue expandiéndose

La ola de calor de junio causó 1.747 muertes en Bélgica

La intensa ola de calor que azotó Europa a finales de junio causó 1.747 muertes en Bélgica, lo que supone el mayor exceso de mortalidad jamás registrado durante un episodio de canícula en ese país desde que comenzaron los registros en el año 2000, anunciaron las autoridades sanitarias este jueves.

Un balance provisional publicado la semana pasada cifró en 1.222 los fallecidos durante esta ola de calor extrema, que se extendió del 18 al 29 de junio.

Desde el 18 de junio, Bélgica soportó 10 días seguidos de calor intenso, con máximas próximas a los 30 °C y tres jornadas por encima de los 35 °C, incluido un récord de 35,5 °C el 26 de junio.La ola de calor de junio causó 1.747 muertes en Bélgica

Entre el 18 de junio y el 1 de julio, «se registraron 1.747 muertes adicionales respecto al número esperado, lo que representa un exceso de mortalidad del 47,8 %», señaló el instituto nacional de salud pública Sciensano en un comunicado difundido el jueves.

Esta ola de calor, que afectó a cientos de millones de europeos en numerosos países, fue calificada de «histórica» por varios expertos.

«El carácter excepcionalmente mortífero de esta ola de calor se explica por la combinación de los tres principales factores que influyen en la salud: la duración del episodio, la intensidad de las temperaturas y las concentraciones de ozono. En cada uno de estos factores, el episodio alcanzó niveles particularmente elevados», indicó Sciensano.

Se espera una nueva ola de calor en Bélgica en los próximos días, con temperaturas máximas que podrían superar los 30 °C durante cinco días consecutivos a partir del sábado.

La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote ha provocado al menos 600 fallecimientos y 1.759 casos confirmados, mientras las autoridades sanitarias advierten que la emergencia aún está lejos de ser controlada.

El más reciente informe del organismo internacional, elaborado con datos del Ministerio de Salud congoleño y actualizado al 7 de julio, señala que la propagación del virus mantiene bajo fuerte presión al sistema sanitario del país, especialmente en las regiones del noreste.

La representante de la OMS en República Democrática del Congo, Anne Ancia, alertó que la verdadera dimensión del brote todavía no ha podido establecerse por completo debido a las dificultades para acceder a varias zonas afectadas.

«La epidemia continúa expandiéndose y su verdadera magnitud aún no se ha determinado por completo», manifestó la funcionaria durante una conferencia de prensa virtual.

Hospitales trabajan casi al límite

La OMS indicó que los centros especializados para atender pacientes con ébola operan actualmente cerca del 90% de su capacidad, situación que dificulta la atención médica y aumenta la presión sobre los equipos de respuesta.

Ancia explicó que, aunque se han logrado avances importantes en la atención de pacientes y el seguimiento epidemiológico, todavía existen múltiples obstáculos que complican el control de la enfermedad.

Entre ellos figuran la inseguridad en varias regiones, los constantes desplazamientos de población y la limitada infraestructura sanitaria.

Ituri concentra la mayor parte de los casos

El principal foco del brote se ubica en la provincia de Ituri, en el noreste del país, una zona fronteriza con Sudán del Sur y Uganda.

La enfermedad también se ha propagado hacia las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, territorios donde el conflicto armado continúa dificultando el acceso de los equipos médicos.

En varias áreas de esas provincias opera el grupo rebelde M23, lo que representa un desafío adicional para las labores de vigilancia epidemiológica, atención médica y distribución de ayuda humanitaria.

La OMS advirtió que la combinación entre violencia, desplazamientos masivos y debilidad del sistema de salud incrementa el riesgo de que el virus continúe propagándose.

Sin vacuna para la variante actual

La actual epidemia, declarada oficialmente el pasado 15 de mayo, es causada por la variante Bundibugyo del virus del ébola.

A diferencia de otras cepas para las que existen vacunas aprobadas, actualmente no hay inmunización ni tratamiento específico autorizado contra esta variante.

No obstante, la OMS informó que el pasado 2 de julio comenzó un ensayo clínico para evaluar dos tratamientos experimentales dirigidos específicamente contra esta cepa, con el objetivo de ampliar las opciones terapéuticas disponibles.

Además, el organismo autorizó el uso de emergencia del primer examen de diagnóstico molecular diseñado para detectar rápidamente esta variante del virus.

Uganda mantiene vigilancia

Mientras la situación continúa deteriorándose en República Democrática del Congo, Uganda mantiene bajo monitoreo varios casos relacionados con el brote.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias de ese país reportan dos fallecimientos y 20 casos confirmados, sin que se haya informado un aumento significativo en las últimas semanas.

Una enfermedad con alta letalidad

El ébola es una enfermedad viral que se transmite mediante el contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de personas o animales infectados. Puede provocar fiebre hemorrágica grave y presenta una elevada tasa de mortalidad si no se detecta y trata oportunamente.

Durante las últimas cinco décadas, la enfermedad ha causado más de 15.000 muertes en distintos países africanos. En la República Democrática del Congo se registró el brote más letal entre 2018 y 2020, cuando cerca de 2.300 personas fallecieron entre más de 3.500 casos confirmados.

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