Costa Rica votó por primera vez en contra de una resolución relacionada con el levantamiento del embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene sobre Cuba, durante una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) celebrada el pasado martes.
La iniciativa, impulsada por Cuba, buscaba abrir un debate sobre «la necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero» contra la isla.
El resultado de la votación fue de 136 países a favor, 9 en contra y 30 abstenciones.
Los países que rechazaron la propuesta fueron Estados Unidos, Argentina, Israel, Paraguay, Costa Rica, Marruecos, República Checa, Macedonia del Norte y Ucrania.
Un cambio en la posición histórica de Costa Rica
El voto costarricense marca un cambio en la postura que el país había mantenido durante casi tres décadas en Naciones Unidas, donde tradicionalmente apoyaba las resoluciones que pedían levantar las sanciones estadounidenses contra Cuba.
En octubre de 2025, Costa Rica se abstuvo por primera vez en una votación de este tipo, rompiendo con la línea que había seguido durante años.
La nueva posición ocurre en medio de un deterioro de las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Cuba durante la administración del presidente Rodrigo Chaves.
En marzo de 2026, el Gobierno costarricense ordenó el cierre de la embajada en La Habana y solicitó la salida de los diplomáticos cubanos acreditados en San José, una decisión que profundizó las tensiones entre ambos países.
Debate entre Cuba y Estados Unidos
Durante la sesión, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, cuestionó la realización del debate y defendió la posición de su país.
Waltz acusó al gobierno cubano de mantener a más de 800 presos políticos y aseguró que el principal obstáculo para la población de la isla no proviene del embargo estadounidense.
«El verdadero bloqueo lo ejerce el propio gobierno cubano sobre su pueblo», señaló el representante estadounidense.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla rechazó esas afirmaciones y calificó de «mentiroso» al embajador estadounidense durante un intercambio en el pleno.
Rodríguez acusó a Washington de mantener una «guerra multidimensional» contra Cuba y defendió que las sanciones afectan directamente a la población.
La votación coincidió además con un nuevo apagón generalizado en Cuba, el tercero registrado en 2026, que dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas.
La resolución no cambia la política de Estados Unidos
Aunque la Asamblea General aprobó continuar con el debate, la decisión no obliga a Estados Unidos a levantar el embargo, ya que las resoluciones de este órgano de la ONU no tienen carácter vinculante.
La delegación estadounidense sostuvo que la votación únicamente permite la discusión bajo un mecanismo diferente al utilizado en la resolución anual sobre el embargo.
El debate también refleja una división más marcada que en años anteriores. En la votación de octubre de 2025, Cuba había recibido 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, mientras que esta vez aumentó el número de países que decidieron no respaldar la iniciativa.


