Argentina anuncia reactor nuclear privado mientras enfrenta protestas por despidos en el sector atómico
El Gobierno de Argentina confirmó el desarrollo de un nuevo reactor nuclear de última generación que será financiado íntegramente con inversión privada, un anuncio que coincide con un creciente conflicto laboral dentro de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde trabajadores denuncian despidos y recortes presupuestarios.
La iniciativa fue presentada por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien informó que la empresa Meitner Energy, integrada por capitales estadounidenses y argentinos, invertirá 1.200 millones de dólares para construir un reactor modular de 300 megavatios en el complejo nuclear de Atucha, ubicado al norte de Buenos Aires.
Según el Gobierno, se trata del primer reactor nuclear del país desarrollado con financiamiento completamente privado, un modelo que busca atraer nuevas inversiones al sector energético argentino y que, de acuerdo con las proyecciones oficiales, permitirá generar alrededor de 2.000 empleos durante las distintas etapas del proyecto.
Proyecto apuesta por tecnología modular
Los reactores nucleares modulares representan una tecnología considerada más flexible que las centrales tradicionales, ya que pueden construirse en menor tiempo, requieren una inversión inicial más baja y están diseñados para adaptarse a diferentes necesidades energéticas.
Diversos países analizan este tipo de infraestructura como una alternativa para reforzar el suministro eléctrico y avanzar en procesos de descarbonización, aunque todavía existen pocos proyectos comerciales de este tipo en funcionamiento a gran escala.
Despidos generan tensión en la Comisión Nacional de Energía Atómica
Mientras el Ejecutivo celebra la nueva inversión, la situación dentro de la CNEA continúa generando malestar entre sus trabajadores.
Hace pocos días, el presidente del organismo, Martín Porro, confirmó la desvinculación de 61 funcionarios, argumentando que desempeñaban principalmente labores administrativas. Sin embargo, los sindicatos sostienen que la cifra real supera los 100 despidos y denuncian además la salida de dos gerentes durante la última semana.
Las cesantías provocaron manifestaciones frente a las instalaciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica, donde empleados exigen la revisión de las decisiones y alertan sobre el impacto que los recortes podrían tener en el desarrollo científico y tecnológico del país.
Ajuste fiscal también alcanza al sector nuclear
La situación forma parte del plan de reducción del gasto público impulsado por el presidente Javier Milei desde su llegada al poder en diciembre de 2023.
De acuerdo con estimaciones elaboradas a partir de datos oficiales, el presupuesto destinado a la CNEA se ha reducido en aproximadamente un 58% desde el inicio de la actual administración, una medida que ha generado preocupación entre investigadores y trabajadores del sector.
Los gremios consideran que la disminución de recursos pone en riesgo proyectos estratégicos vinculados con investigación, desarrollo tecnológico y formación de especialistas.
Argentina mantiene una larga trayectoria en energía nuclear
Argentina es uno de los países con mayor desarrollo nuclear de América Latina y actualmente opera tres centrales: Atucha I, Atucha II y Embalse, instalaciones que generan cerca del 8% de la electricidad consumida en el país.
Junto con Brasil y México, integra el reducido grupo de naciones latinoamericanas que producen energía mediante centrales nucleares, además de contar con una trayectoria de varias décadas en investigación y desarrollo de tecnología atómica.
El nuevo reactor modular busca fortalecer esa posición, aunque su anuncio se produce en un escenario marcado por el debate sobre el futuro del sistema científico argentino y las políticas de ajuste aplicadas al sector público.


