Vietnam busca darle un giro a su futuro demográfico con una serie de medidas destinadas a incentivar a las familias a tener más hijos, en una decisión que refleja una preocupación creciente entre varios países asiáticos: el rápido envejecimiento de la población y la disminución de nacimientos.
A partir de este miércoles entró en vigor una nueva legislación poblacional en la nación asiática, con cambios que dejan atrás décadas de políticas enfocadas principalmente en limitar el crecimiento demográfico. Ahora, el objetivo apunta en una dirección completamente distinta: estimular el nacimiento de más niños.
La reforma llega apenas un año después de que las autoridades eliminaran formalmente el antiguo límite de dos hijos por familia, una medida que durante décadas marcó la planificación familiar en el país.
Entre los principales cambios aprobados destaca una ampliación en los beneficios para las madres. Las mujeres que tengan un segundo hijo podrán acceder a una licencia de maternidad más extensa, pasando de seis a siete meses.
Además, las nuevas reglas incluyen ayudas económicas y apoyo médico desde las primeras etapas del embarazo. El gobierno vietnamita estableció subsidios para controles prenatales y evaluaciones médicas de recién nacidos, así como pagos únicos que podrían alcanzar los 228 dólares para madres que cumplan ciertos requisitos establecidos por las autoridades.
El cambio de rumbo responde a una realidad que preocupa cada vez más a los expertos. Aunque Vietnam ha sido uno de los países con mayor crecimiento económico en Asia durante las últimas décadas, los indicadores poblacionales muestran una tendencia que podría generar desafíos importantes en el futuro.
El aumento de la esperanza de vida y la reducción progresiva de los nacimientos están modificando la composición de la población. Especialistas advierten que este escenario podría traducirse en una menor cantidad de trabajadores disponibles en los próximos años y una presión más fuerte sobre los sistemas de salud, pensiones y programas sociales.
Según datos internacionales, la tasa de fecundidad en Vietnam actualmente ronda los 1,93 hijos por mujer, una cifra inferior al llamado nivel de reemplazo poblacional, estimado en aproximadamente 2,1 hijos por mujer. Ese indicador representa el promedio necesario para mantener estable el tamaño de una población a largo plazo.
Aun así, la situación vietnamita continúa siendo menos severa que la de otros países asiáticos que enfrentan crisis demográficas más profundas.
En países como Corea del Sur y Japón, las tasas de natalidad han caído a niveles históricamente bajos, generando preocupación sobre la sostenibilidad económica y laboral futura.
Las autoridades vietnamitas sostienen que el nuevo enfoque busca adaptar las políticas públicas a los cambios sociales y económicos que atraviesa el país.
Representantes vinculados a organismos internacionales han señalado que la estrategia representa un cambio importante en la visión gubernamental sobre el desarrollo poblacional, dejando atrás modelos enfocados únicamente en el control demográfico y dando paso a políticas orientadas a equilibrar el crecimiento, la economía y las necesidades futuras de la sociedad.
La relación entre desarrollo económico y caída en la natalidad se ha convertido en uno de los principales temas de análisis en varias regiones del mundo, especialmente en Asia, donde numerosas economías enfrentan actualmente desafíos similares.


