La propuesta impulsada por la presidenta Laura Fernández para aplicar pruebas de polígrafo a integrantes de la Fuerza Élite encontró una respuesta cautelosa por parte del Fiscal General de la República, Carlo Díaz, quien dejó claro que no se someterá al procedimiento bajo criterios políticos o voluntarios ajenos a los mecanismos institucionales establecidos.
El jerarca del Ministerio Público afirmó que únicamente consideraría realizarse una prueba de este tipo si forma parte de un procedimiento formal aprobado por el Poder Judicial o si es requerida dentro de una investigación oficial desarrollada por las autoridades competentes.
Sus declaraciones introducen un nuevo capítulo en la discusión que se ha generado alrededor de la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo como parte de sus esfuerzos para fortalecer los controles internos en materia de seguridad.
Fiscal insiste en reglas claras y trato igualitario
Díaz sostuvo que cualquier procedimiento relacionado con pruebas de polígrafo debe desarrollarse bajo parámetros objetivos y previamente establecidos.
A su criterio, este tipo de evaluaciones no puede depender de decisiones políticas ni de acuerdos informales entre funcionarios, sino que debe estar respaldado por protocolos institucionales que garanticen transparencia y respeto a los derechos de todas las personas involucradas.
Además, enfatizó que cualquier mecanismo de control debe aplicarse bajo las mismas condiciones para todos los participantes.
Debate sobre la confiabilidad del polígrafo
La posición del Fiscal General también vuelve a poner sobre la mesa la discusión internacional sobre la eficacia de las pruebas de detector de mentiras.
Durante años, diversos sectores científicos y académicos han cuestionado la fiabilidad de estos instrumentos como herramienta para determinar con certeza la veracidad de una persona, razón por la cual su utilización genera posiciones encontradas en distintos países.
Mientras algunos organismos los utilizan como mecanismos complementarios de evaluación, otros consideran que sus resultados no pueden ser tomados como prueba concluyente.
Gobierno impulsa controles más estrictos
La iniciativa surgió luego de que la presidenta Laura Fernández planteara la posibilidad de aplicar pruebas de polígrafo a miembros de la Fuerza Élite como una medida para reforzar la confianza y los controles internos dentro de los equipos vinculados a la seguridad nacional.
Desde la perspectiva del Ejecutivo, el objetivo es fortalecer los mecanismos de supervisión y garantizar la integridad de los funcionarios que participan en labores sensibles para el Estado.
Sin embargo, la propuesta ha generado distintas reacciones entre autoridades, expertos y sectores políticos.
Mantendrá participación en la Fuerza Élite
A pesar de las diferencias respecto al uso del polígrafo, Carlo Díaz confirmó que continuará participando en las sesiones de la Fuerza Élite.
No obstante, aclaró que su asistencia dependerá de las responsabilidades propias de su cargo y de la disponibilidad de su agenda institucional.
La discusión sobre el uso de pruebas de polígrafo promete mantenerse en el centro del debate público, especialmente en momentos en que las autoridades buscan fortalecer las estrategias de seguridad y combatir con mayor contundencia las amenazas del crimen organizado.


