La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a dispararse este domingo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara nuevas amenazas contra Teherán y advirtiera que el país podría ser “aniquilado” si no acepta avanzar rápidamente hacia un acuerdo de paz.
Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para Medio Oriente, donde el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero sigue generando inestabilidad política, militar y económica, pese a la tregua parcial acordada semanas atrás.
A través de su plataforma Truth Social, Trump aseguró que “el tiempo se agota” para Irán y advirtió que las consecuencias podrían ser devastadoras si las negociaciones continúan estancadas.
El mensaje provocó una inmediata reacción desde Teherán.
Altos mandos militares iraníes respondieron con amenazas directas hacia Estados Unidos y advirtieron sobre posibles ataques contra intereses estratégicos estadounidenses en caso de una nueva ofensiva militar.
El portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, aseguró que cualquier nueva agresión generaría escenarios “inesperados y ofensivos” para Washington y sus aliados en la región.
Crece el temor por el estrecho de Ormuz
Uno de los puntos que mantiene en alerta a la comunidad internacional es la situación en el estrecho de Ormuz, paso marítimo clave para el comercio energético mundial.
Desde el inicio de la guerra, Irán mantiene restricciones que afectan el tránsito marítimo en esta ruta estratégica, por donde normalmente circula cerca del 20% de las exportaciones globales de petróleo y gas.
La incertidumbre volvió a impactar los mercados internacionales. El petróleo Brent registró un aumento superior al 1% durante la apertura asiática y superó nuevamente la barrera de los 110 dólares por barril.
Analistas energéticos consideran que cualquier interrupción prolongada en Ormuz podría provocar aumentos adicionales en combustibles y afectar economías de todo el mundo, incluyendo América Latina.
Israel y Líbano siguen atrapados en el conflicto
Mientras las negociaciones entre Washington y Teherán permanecen congeladas, la violencia continúa extendiéndose en otros puntos de Medio Oriente.
En la frontera entre Israel y Líbano se reportaron nuevos enfrentamientos durante el fin de semana. El ejército israelí afirmó que el grupo Hezbolá lanzó alrededor de 200 proyectiles contra posiciones israelíes y tropas desplegadas en la zona.
Por su parte, autoridades libanesas denunciaron nuevos bombardeos israelíes en el sur del país que dejaron varias víctimas mortales, incluidos menores de edad.
Además, medios locales reportaron la muerte de un comandante de la Yihad Islámica y de su hija adolescente tras un ataque en el este de Líbano.
Según cifras oficiales del gobierno libanés, la ofensiva israelí ha dejado más de 2.900 muertos desde el inicio de la guerra, incluyendo cientos de víctimas posteriores al acuerdo de tregua firmado en abril.
Negociaciones estancadas
Aunque Estados Unidos e Irán acordaron un cese de hostilidades el pasado 8 de abril, las conversaciones diplomáticas prácticamente no han avanzado.
Medios iraníes afirman que Washington mantiene exigencias consideradas inaceptables por Teherán.
Entre las propuestas estadounidenses estaría limitar severamente el programa nuclear iraní y transferir reservas de uranio enriquecido hacia territorio estadounidense.
Además, Irán acusa a Washington de negarse a liberar activos congelados en el extranjero y rechazar cualquier compensación económica por los daños ocasionados durante la guerra.
La agencia iraní Fars señaló que Estados Unidos “pretende obtener mediante negociación lo que no logró durante el conflicto armado”.
Preocupación por ataques cerca de instalaciones nucleares
La tensión aumentó todavía más después de que un dron se estrellara cerca de una instalación nuclear en Emiratos Árabes Unidos.
El incidente provocó un incendio, aunque las autoridades aseguraron que no hubo víctimas ni alteraciones en los niveles de radiación.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, expresó preocupación por el incidente y advirtió sobre el riesgo de cualquier acción militar cercana a infraestructura nuclear.
Emiratos Árabes Unidos informó además que interceptó otros dos drones durante la misma jornada.
Las sospechas recaen sobre grupos armados aliados de Irán que operan en Irak y Yemen, aunque hasta ahora ningún actor se ha adjudicado oficialmente los ataques.
Arabia Saudita también reportó la interceptación de drones provenientes desde territorio iraquí, lo que refuerza el temor de una expansión regional del conflicto.
Pakistán intenta mediar
En medio de la creciente tensión, Pakistán mantiene esfuerzos diplomáticos para intentar acercar posiciones entre Washington y Teherán.
El ministro del Interior pakistaní sostuvo reuniones este domingo con autoridades iraníes, incluyendo al presidente del Parlamento y negociador Mohammad Baqer Qalibaf.
Tras el encuentro, el líder iraní aseguró que las acciones militares de Estados Unidos e Israel han generado una desestabilización general en Medio Oriente y complican cualquier salida negociada a corto plazo.


