La guerra entre Irán y las potencias occidentales ya comenzó a provocar efectos inesperados lejos del campo militar. En Japón, uno de los impactos más curiosos llegó hasta los supermercados: las tradicionales bolsas coloridas de papas fritas de la empresa Calbee pasarán temporalmente a diseños mucho más simples debido a problemas con el suministro de tinta industrial.
La reconocida compañía japonesa anunció que reducirá los colores utilizados en los empaques de varias de sus líneas de productos como medida para enfrentar la escasez de materiales derivados del petróleo, especialmente la nafta, un componente clave en la fabricación de tintas de impresión.
El cambio afectará 14 productos
La empresa informó que a partir de finales de mayo y durante junio comenzará a utilizar empaques impresos únicamente con dos colores en al menos 14 líneas de productos.
Aunque la compañía no detalló oficialmente cuáles tonos empleará, imágenes divulgadas en el comunicado muestran diseños en blanco, negro y gris, muy distintos a los tradicionales empaques amarillos, naranjas o rojos que caracterizan a la marca en Japón.
Las modificaciones responden a dificultades de abastecimiento relacionadas con la crisis energética internacional generada por el conflicto en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz impacta la industria
Uno de los principales factores detrás de esta situación es la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo.
Por esa zona suele pasar cerca del 20% del crudo mundial. Desde el inicio de la guerra a finales de febrero, la incertidumbre y los riesgos de interrupción dispararon los precios internacionales de derivados petroleros y afectaron cadenas de producción en distintos sectores.
La nafta, derivada del petróleo, es utilizada en múltiples industrias, desde la fabricación de plásticos y productos químicos hasta tintas industriales como las que usa la industria alimentaria para sus empaques.
Una situación poco común en Japón
En Japón, donde la presentación visual de los productos es considerada parte fundamental del mercadeo y la experiencia del consumidor, el cambio llamó fuertemente la atención.
La marca Calbee es una de las más populares del país y posee una enorme variedad de sabores de papas fritas, muchos asociados a ingredientes típicos japoneses como algas, salsa de soja, mantequilla o mariscos.
Por eso, la posibilidad de ver los productos con empaques simplificados rápidamente generó conversación en redes sociales y medios locales.
Gobierno japonés intenta evitar mayores afectaciones
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aseguró que el gobierno ha reforzado importaciones de productos químicos desde otras regiones para reducir la dependencia de Medio Oriente.
Según explicó, Japón espera mantener reservas suficientes de derivados de la nafta al menos hasta finales de este año.
Mientras tanto, empresas manufactureras siguen ajustando procesos para enfrentar posibles nuevos aumentos de costos o interrupciones en la cadena de suministros.
La propia Calbee indicó que continuará adaptándose “rápida y flexiblemente” a los cambios del entorno internacional para mantener la producción y abastecimiento de sus productos.


