La desaparición de una adolescente de apenas 13 años mantiene en alerta a las autoridades judiciales y a toda una comunidad en el norte del país. El caso, reportado este martes 7 de abril, movilizó de inmediato los protocolos de emergencia del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que ahora solicita colaboración urgente de la ciudadanía.
Búsqueda activada desde el primer momento
La menor fue identificada como Angie Sofía Jaime Campos, estudiante que fue vista por última vez en el sector de La Fortuna, una zona turística que ahora enfrenta la incertidumbre por su paradero.
De acuerdo con información oficial, la alerta se generó el mismo día en que se reportó la desaparición, lo que permitió a los agentes judiciales actuar con rapidez e iniciar un operativo de localización bajo los protocolos establecidos para este tipo de casos.

La intervención temprana es clave, ya que las primeras horas suelen ser determinantes en investigaciones de personas desaparecidas, especialmente cuando se trata de menores de edad.
Llamado urgente a la población
El OIJ hizo un llamado directo a la ciudadanía para sumar esfuerzos en la búsqueda. Las autoridades recalcan que cualquier dato, por más sencillo que parezca, puede marcar la diferencia.
Las personas que tengan información pueden comunicarse de forma confidencial a través de las siguientes vías:
- Teléfono: 800-8000645
- WhatsApp: 8800-0645
Este tipo de canales permiten recibir información de manera inmediata y segura, lo que agiliza el trabajo de campo de los investigadores.
Comunidad y redes sociales: pieza clave
En Costa Rica, la difusión en redes sociales se ha convertido en una herramienta determinante en casos de desapariciones. Compartir información, fotografías y datos relevantes puede ampliar significativamente el alcance de la búsqueda en cuestión de horas.
Las autoridades insisten en mantenerse vigilantes y reportar cualquier indicio que pueda contribuir con la ubicación de la menor, especialmente en comunidades cercanas a San Carlos y zonas aledañas.
Contexto: aumento de alertas y respuesta inmediata
En los últimos años, las autoridades han reforzado los mecanismos de reacción ante reportes de desaparición, priorizando la activación rápida de alertas cuando se trata de personas menores de edad. Este enfoque busca reducir riesgos y aumentar las probabilidades de localización en el menor tiempo posible.
Mientras continúan las labores de búsqueda, el caso mantiene en vilo a familiares, vecinos y cuerpos de emergencia, que trabajan contrarreloj para esclarecer lo ocurrido y dar con el paradero de la estudiante.


