El movimiento inusual de una aeronave sobre playa Manuel Antonio llamó la atención de visitantes y vecinos durante este Sábado Santo, en medio de una jornada marcada por un operativo de búsqueda que no se detiene en esta concurrida zona de Quepos, Puntarenas.
Detrás del sobrevuelo y de la presencia de cuerpos de emergencia hay una situación delicada: las autoridades continúan tratando de ubicar a un joven de 20 años que desapareció desde la mañana del Viernes Santo en el mar de este reconocido destino turístico del Pacífico central.
Según la información divulgada por el Ministerio de Seguridad Pública, al despliegue se incorporaron tanto una aeronave del Servicio de Vigilancia Aérea como una embarcación del Guardacostas, en apoyo a las labores que también desarrolla la Cruz Roja Costarricense. El objetivo es ampliar el rastreo por distintos puntos, tanto desde el aire como en el agua, ante la dificultad que representa este tipo de emergencias en zonas de playa.
La alerta por la desaparición ingresó a las 6:40 a. m. del viernes, momento desde el cual arrancó la movilización de recursos para intentar dar con el paradero del muchacho. De forma preliminar, fue identificado como Bryan Veloz, de 20 años.
El caso ha generado preocupación debido a que Manuel Antonio es una de las playas más visitadas durante la Semana Santa, una época en la que miles de personas aprovechan para vacacionar en el litoral Pacífico. Precisamente por esa alta afluencia, cualquier operativo de gran magnitud suele captar de inmediato la atención de turistas nacionales y extranjeros.
Las condiciones del mar, el paso de las horas y la amplitud del sector complican este tipo de rastreos, por lo que las autoridades mantienen activa una estrategia conjunta para revisar áreas clave y no descartar puntos de interés en la búsqueda. En escenarios como este, el apoyo aéreo resulta fundamental para ampliar visibilidad sobre la costa y detectar posibles indicios que desde tierra o desde una lancha podrían pasar desapercibidos.
Mientras tanto, en la zona persiste la presencia de unidades de emergencia y cuerpos policiales, en un esfuerzo sostenido que mantiene en vilo a quienes siguen de cerca el caso. De momento, el joven no ha sido localizado y las labores continúan.
Este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que existen en playas de alta visitación durante la Semana Mayor, especialmente en sectores donde las corrientes pueden cambiar con rapidez y sorprender incluso a personas con experiencia en el agua.


