El sur de Costa Rica vivió una sacudida la mañana de este Jueves Santo, luego de que un sismo se registrara en las cercanías de Golfito, en una zona próxima al límite con Panamá. El evento fue reportado este 2 de abril a las 11:11 a. m. por el Ovsicori-UNA, que ubicó el epicentro 7,4 kilómetros al oeste de El Salto de Golfito, con una magnitud de 3,8 y una profundidad de 15,84 kilómetros.
Aunque el movimiento no fue de gran magnitud, sí logró sentirse en varias comunidades del sur del país, especialmente por tratarse de una región donde la población suele estar muy atenta a cualquier actividad sísmica. Hasta el momento, no se reportan personas afectadas ni daños materiales asociados al temblor, según la información divulgada en los reportes conocidos durante la mañana.
El punto donde se localizó el sismo corresponde a un sector aislado de la península de Burica, un extremo del territorio nacional caracterizado por su difícil acceso y su cercanía con la frontera panameña. Esa ubicación hace que muchos de estos eventos se detecten con claridad en los sistemas de monitoreo, aunque no siempre provoquen consecuencias en centros de población más densos.
La zona sur del país no es ajena a este tipo de episodios. De hecho, este mismo 2 de abril la Red Sismológica Nacional recordó que hace 43 años ocurrió el terremoto de Golfito, también conocido como el terremoto del Sábado Santo de 1983, un evento de magnitud 7,4 que quedó grabado en la memoria sísmica de Costa Rica. Ese antecedente vuelve especialmente sensible cualquier movimiento que se reporte en esa parte del territorio nacional.
Además del dato automático difundido por Ovsicori, la RSN mantiene reportes paralelos sobre la actividad sísmica del país, una práctica habitual en Costa Rica por la alta vigilancia científica que existe sobre fallas, subducción y movimientos tectónicos. En el caso de este Jueves Santo, la información preliminar conocida en medios nacionales coincidió en que se trató de un temblor moderado, sin consecuencias reportadas al cierre de los primeros informes.
La actividad sísmica en Costa Rica es frecuente debido a la interacción de varias placas tectónicas, por lo que movimientos como este forman parte del comportamiento natural del territorio. Aun así, cada evento genera atención inmediata entre vecinos y autoridades, sobre todo cuando ocurre en fechas de alta movilización como la Semana Santa, cuando muchas familias se encuentran de viaje o vacacionando fuera de sus casas.


