La controversia no se gestó en el terreno de juego, sino en el plano mediático y familiar, donde una serie de declaraciones terminó encendiendo el ambiente alrededor del Deportivo Saprissa.
Todo comenzó cuando Walter Centeno Jr., durante su participación en el espacio televisivo Teléfono Rojo, cuestionó la decisión de que David Guzmán utilice el dorsal número 8. Ese número tiene un valor simbólico para la institución morada, ya que estuvo estrechamente ligado a la trayectoria de Walter Centeno, figura histórica del club.

El señalamiento no pasó desapercibido en el entorno cercano del mediocampista. Stacy Montero reaccionó públicamente a través de sus redes sociales, donde dejó clara su molestia ante lo que considera una falta de respeto hacia su familia.
En su mensaje, Montero aseguró que, aunque reconoce la relevancia de Centeno en la historia del equipo, no tolerará comentarios que, desde su perspectiva, afectan directamente a su núcleo familiar. Además, cuestionó el comportamiento del joven Centeno, a quien señaló con calificativos fuertes y reprochó por su actitud dentro del entorno del club.
La publicación rápidamente tomó fuerza en redes sociales, amplificada por varios videos compartidos por la propia Montero, que incrementaron la visibilidad del conflicto y generaron reacciones divididas entre aficionados.
Más allá del tema del dorsal, la situación evidencia cómo los símbolos históricos del fútbol costarricense siguen generando debate, especialmente cuando se mezclan con nuevas generaciones y sensibilidades dentro y fuera de la cancha.


