El sistema de vigilancia epidemiológica del país volvió a activarse tras la confirmación de un segundo caso positivo de chikungunya, una enfermedad viral transmitida por mosquito que ya había generado preocupación semanas atrás. La notificación fue realizada por el Ministerio de Salud luego de recibir los resultados oficiales del laboratorio del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud.
La persona afectada es una mujer costarricense de 51 años, residente del cantón de Esparza, en la provincia de Puntarenas. De acuerdo con la información técnica disponible, la fecha de inicio de los síntomas coincide con un periodo muy cercano al del primer caso reportado, lo que hace presumir una posible circulación local del virus durante esos días.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias ampliaron la investigación de campo para identificar contactos, posibles focos de transmisión y condiciones ambientales que favorezcan la presencia del mosquito vector. El abordaje se realiza de forma articulada con distintos sectores institucionales y municipales, con énfasis en acciones preventivas y de contención.
Como parte de la respuesta inmediata, Salud mantiene un operativo intensivo de control vectorial en Esparza. Hasta ahora, se han fumigado más de 10.000 viviendas e inmuebles, utilizando equipos especializados como máquinas LECO y tractonebulizadoras, además de brigadas dedicadas a la búsqueda activa de personas con fiebre u otros síntomas compatibles. Estas intervenciones se extenderán durante las próximas semanas, según el comportamiento epidemiológico de la zona.
El chikungunya es transmitido por los mismos mosquitos que propagan el dengue y el zika, lo que incrementa el riesgo en comunidades donde existen criaderos activos. Entre las manifestaciones clínicas más comunes destacan la fiebre alta —frecuentemente superior a los 39 grados— y el dolor articular intenso, acompañado de inflamación. También pueden presentarse cefalea, náuseas, diarrea y un marcado malestar general que limita las actividades cotidianas.
Las autoridades reiteraron la importancia de que la población refuerce las medidas de protección personal y domiciliaria, como el uso constante de repelente, ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteros y, sobre todo, la eliminación de recipientes con agua estancada. Cualquier persona que experimente síntomas debe acudir sin demora a un centro de salud para su valoración.
Desde el Ministerio de Salud insistieron en que la vigilancia se mantiene activa a nivel nacional y recordaron a la ciudadanía la importancia de informarse únicamente por medio de canales oficiales, como parte del esfuerzo para prevenir la propagación de enfermedades de interés sanitario.


