El cantante puertorriqueño Bad Bunny enfrenta una nueva acción legal en su país natal, donde una mujer lo acusa de haber utilizado su voz sin autorización en dos canciones de su catálogo musical. La demanda solicita una compensación económica de 16 millones de dólares y también involucra a su productor y a la casa discográfica que respalda su carrera.
El caso surge en un momento de alta exposición internacional para el artista, quien se prepara para iniciar su gira mundial y tiene previsto llegar a Colombia a finales de enero.
Las canciones señaladas en la demanda
La acción judicial fue presentada por Tainaly Y. Serrano Rivera, quien afirma que su voz aparece en los temas “Solo de mí”, incluido en el álbum X 100PRE de 2018, y “EoO”, canción que forma parte del más reciente disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS, lanzado en 2025.

Según el documento legal, la frase “Mira, puñeta, no me quiten el perreo” corresponde a una grabación realizada por Serrano a petición del productor Roberto Rosado, colaborador frecuente de Bad Bunny.
Reclamos por falta de consentimiento y compensación
De acuerdo con la demanda, la mujer sostiene que nunca fue informada sobre el uso comercial del audio ni sobre su inclusión en producciones musicales de alcance internacional. Además, asegura que no existió ningún contrato, autorización escrita ni acuerdo económico por el uso de su voz.
El reclamo también señala que la frase se volvió ampliamente reconocible y quedó asociada con la imagen pública del artista, incluso siendo utilizada en productos promocionales y mercancía oficial durante conciertos.
A quiénes apunta la acción legal
Además de Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Martínez, la demanda incluye al productor Roberto Rosado y al sello Rimas Entertainment. Los cargos alegan violaciones a los derechos de privacidad y al uso no autorizado de la imagen y la identidad vocal de la demandante.
Un antecedente que vuelve a generar ruido
Este nuevo proceso legal no es un hecho aislado en la carrera del artista. En 2023, Bad Bunny enfrentó una demanda similar presentada por Carliz De La Cruz Hernández, su expareja, quien también lo acusó de utilizar su voz sin consentimiento en una canción popular. Ese caso aún no cuenta con una resolución definitiva.
Hasta ahora, ni el cantante ni su equipo legal han emitido declaraciones públicas sobre la nueva demanda.


