martes, 23 junio 2026
- Publicidad -

Estados Unidos traza la hoja de ruta para Venezuela: las tres fases del plan revelado por Marco Rubio

Estados Unidos asegura que no actúa a ciegas en Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro y el inicio del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, la administración del presidente Donald Trump confirmó que ya existe una estrategia definida para el futuro inmediato del país sudamericano, con el objetivo de evitar un colapso político, social y económico.

El encargado de exponerla fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien este miércoles compareció ante la prensa luego de sostener reuniones privadas con los principales líderes del Congreso estadounidense. En esos encuentros, realizados en el Capitolio, participaron figuras clave del aparato de seguridad y defensa de Estados Unidos, entre ellas el secretario de Defensa, Pete Hegseth; la fiscal general, Pam Bondi; el director de la CIA, John Ratcliffe; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.

“No estamos improvisando”

Rubio fue enfático al señalar que la intervención de Estados Unidos en el escenario venezolano responde a una planificación previa. Según explicó, el plan ya fue expuesto al gobierno interino y se ejecuta de manera coordinada con las nuevas autoridades en Caracas.

El secretario subrayó que se trata de un proceso transitorio, cuyo desenlace final, aseguró, dependerá del propio pueblo venezolano. Sin embargo, reconoció que Washington ejercerá una influencia directa y significativa en las decisiones clave durante esta etapa.

Primera fase: evitar el caos

La hoja de ruta presentada por Rubio se estructura en tres fases. La primera, considerada prioritaria, es la estabilización del país. El objetivo, según dijo, es impedir que Venezuela caiga en un escenario de desorden institucional, violencia o colapso económico tras la salida forzada de Maduro del poder.

En esta etapa, Estados Unidos busca garantizar control operativo y político mientras se reorganiza el funcionamiento del Estado venezolano. Rubio confirmó que mantiene comunicación constante con Delcy Rodríguez desde el operativo del pasado fin de semana.

Parte central de esta fase es el manejo del petróleo venezolano. Washington anunció que tomará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, los cuales serán vendidos a precios internacionales. Los recursos obtenidos, afirmó Rubio, serán administrados bajo supervisión estadounidense para evitar que terminen en redes de corrupción.

Segunda fase: recuperación económica y política

La siguiente etapa está enfocada en la recuperación. Según Rubio, este proceso apunta a reactivar la economía venezolana bajo nuevas reglas, garantizando que empresas estadounidenses y de otros países puedan acceder al mercado de forma “justa y transparente”.

Esta fase también contempla gestos políticos clave, como la reconciliación interna y la liberación de opositores. Rubio mencionó la posibilidad de amnistías y aseguró que uno de los objetivos es permitir que sectores históricamente perseguidos puedan reincorporarse a la vida política y social del país.

El financiamiento de esta recuperación, explicó, estará ligado al acceso ordenado de empresas extranjeras al mercado venezolano, especialmente en sectores estratégicos como energía e infraestructura.

Tercera fase: transición democrática

La última etapa del plan es la transición. En palabras de Rubio, este proceso buscará reconstruir la sociedad civil y sentar las bases para un sistema político más representativo. Aunque no detalló plazos ni mecanismos electorales concretos, dejó claro que el objetivo final es un gobierno con legitimidad democrática.

Desde la visión de Washington, esta fase solo será viable si las dos anteriores logran consolidar estabilidad y recuperación institucional. “Sentimos que estamos avanzando de una manera positiva”, concluyó el secretario de Estado.

Un escenario aún abierto

El anuncio confirma que Estados Unidos proyecta una presencia prolongada en el destino político y económico de Venezuela. Mientras tanto, persisten interrogantes sobre el alcance real del control estadounidense, la reacción de actores internacionales como China y Rusia, y la capacidad del gobierno interino para sostenerse frente a las tensiones internas.

Por ahora, la Casa Blanca insiste en que el plan está en marcha y que su prioridad es evitar que Venezuela entre en un nuevo ciclo de crisis, con consecuencias que trasciendan sus fronteras y afecten a toda la región.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente