Lo que prometía ser un día tranquilo de playa en Río de Janeiro terminó convertido en una pesadilla financiera para el influencer costarricense Araya Vlogs, quien perdió más de 500 dólares en cuestión de segundos tras caer en una estafa mientras grababa contenido para sus seguidores.
El hecho ocurrió el 18 de agosto de 2025 en la icónica playa de Copacabana, cuando un vendedor ambulante le ofreció un popular bocadillo de queso con orégano frito. Lo que parecía una compra sencilla se transformó en un fraude que dejó al youtuber desconcertado y molesto.
La estafa paso a paso
Según relató Araya en un video publicado en sus redes sociales:
- El producto costaba 20 reales, unos 4 dólares.
- El vendedor aseguró no tener cambio y pidió cobrar con tarjeta.
- Para la transacción, apareció un segundo sujeto con un datáfono portátil.
- Mientras el creador de contenido introducía la tarjeta, el cobro fue alterado a 2950 reales, es decir, más de $500.
“No sé en qué momento cambiaron la cifra. Fue exageradamente rápido y, para mi sorpresa, la tarjeta ni siquiera pidió PIN”, denunció el influencer, quien de inmediato intentó perseguir a los responsables.
Denuncia y antecedentes del sospechoso
Tras el engaño, el youtuber buscó ayuda de un salvavidas, pero no obtuvo respuesta. Más tarde acudió a la policía, donde gracias a un sistema de reconocimiento biométrico se identificó al presunto estafador en segundos.
El resultado dejó a muchos impactados: el sospechoso ya sumaba 17 denuncias previas por fraudes similares en la zona, lo que evidencia un patrón que afecta a decenas de turistas.
Advertencia para viajeros
La experiencia de Araya Vlogs expone una práctica común en destinos turísticos masivos como Río de Janeiro. Los delincuentes aprovechan la alta afluencia de visitantes y la confianza de quienes llegan a disfrutar de la playa para cometer fraudes electrónicos.
Expertos en seguridad turística recomiendan:
- Usar efectivo siempre que sea posible.
- Revisar el monto en pantalla antes de colocar la tarjeta.
- Evitar datáfonos improvisados o de terceros.
- Mantener la tarjeta a la vista en todo momento.
- Desconfiar de precios u ofertas demasiado convenientes.
Más que una anécdota
El caso no solo encendió alertas entre sus seguidores, sino que también evidencia la necesidad de mayor control sobre los vendedores ambulantes en zonas turísticas de Brasil. Para Araya, el golpe económico es fuerte, pero asegura que lo más importante es que su experiencia sirva de lección para otros viajeros.


