Un nuevo capítulo se abre en el caso que conecta al crimen organizado con el mundo del deporte en Costa Rica. Esta vez, la lupa está puesta sobre Jonedzel Shaquille López Tyndell, un joven futbolista limonense e hijo de Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”, uno de los supuestos líderes de una red internacional de tráfico de drogas.
El Ministerio Público confirmó que López Tyndell está siendo investigado por el presunto delito de legitimación de capitales, una figura legal relacionada con el blanqueo de dinero ilícito. El caso ha generado un fuerte impacto, no solo por el parentesco del jugador con un presunto cabecilla del narcotráfico, sino también por la posible utilización de un club deportivo como fachada.
Un jugador, una red, y muchas preguntas
Jonedzel Shaquille López, quien formó parte del plantel del Limón Black Star hasta abril del 2025 en la Liga de Ascenso, estaría vinculado a maniobras financieras sospechosas. Según trascendió en una investigación publicada por La Nación, tanto la Fiscalía costarricense como la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) siguen el rastro de propiedades y sociedades anónimas que habrían sido utilizadas para lavar dinero del narcotráfico y que estarían registradas a nombre del joven jugador.
La investigación se enmarca dentro de una causa de mayor escala en la que también figura el exmagistrado Celso Gamboa, y en la que “Pecho de Rata” aparece como una figura central en la coordinación de operaciones ilícitas desde Limón hacia el extranjero.
¿Fútbol como fachada para el crimen?
Lo más preocupante de este caso, según fuentes judiciales, es la sospecha de que un equipo de fútbol profesional habría sido instrumentalizado como parte del engranaje para mover capitales ilícitos. El uso de clubes deportivos como pantalla para actividades ilegales no es nuevo en Costa Rica, pero el hecho de que se trate de una estructura ligada a un hijo de un supuesto capo lo eleva a otra dimensión.
Este patrón ya había sido advertido por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), que han alertado en varios informes sobre la infiltración del crimen organizado en el deporte limonense, especialmente en equipos con dificultades económicas que podrían ser más susceptibles a ser utilizados como vehículos financieros.
El impacto legal y social
De comprobarse las acusaciones, López Tyndell podría enfrentar una pena que, según el Código Penal costarricense, oscila entre los 5 y 20 años de prisión por legitimación de capitales. Además, se abriría la puerta para investigar a terceros que hayan colaborado en la creación o administración de las estructuras utilizadas.
También quedaría en entredicho la integridad del Limón Black Star, que podría ser objeto de intervención o auditoría si se demuestra que fue parte de la red. Para la comunidad limonense, que históricamente ha tenido al fútbol como motor de orgullo y desarrollo social, este escándalo representa un golpe profundo.
¿Qué sigue?
La Fiscalía no ha dado mayores detalles sobre las diligencias en curso, pero se sabe que el caso forma parte de un expediente más amplio que viene construyéndose desde hace meses con cooperación internacional. La figura de Jonedzel López es apenas una pieza de un entramado mucho más grande, donde convergen crimen organizado, estructuras financieras y la creciente preocupación por la narcopolítica en el país.


