Las temperaturas globales durante el verano boreal de 2024 (junio, julio y agosto) han sido las más altas jamás registradas, superando el récord anterior de 2023, según informó el observatorio europeo Copernicus. Este fenómeno es parte de una tendencia alarmante que se debe principalmente al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera, generados por la actividad humana.
Cifras récord y posibles implicaciones:
- Temperaturas extremas: Copernicus reportó que el planeta experimentó los meses de junio y agosto más cálidos jamás registrados, así como el día más caluroso hasta la fecha. En agosto, la temperatura media global fue 1.51 ºC más alta que los niveles preindustriales, superando el límite de 1.5 ºC establecido por el Acuerdo de París.
- Olas de calor generalizadas: Países como España, Japón, Australia (durante su invierno austral) y China registraron niveles de calor sin precedentes en agosto de 2024.
- Aumento en la probabilidad de más récords: Samantha Burgess, vicedirectora de Copernicus, afirmó que estos récords sugieren que 2024 podría ser el año más cálido jamás registrado. Además, el año 2023 cerró con una anomalía de 1.48 ºC por encima de los niveles preindustriales, y 2024 podría convertirse en el primer año en superar de manera constante el umbral de 1.5 ºC.
Impacto en los océanos:
El sobrecalentamiento de los océanos ha sido un factor crucial. Absorbiendo el 90% del calor causado por las actividades humanas, la temperatura superficial del agua ha permanecido en niveles anormales desde mayo de 2023, favoreciendo la formación de fenómenos climáticos extremos, como ciclones. Estos registros de Copernicus se remontan a 1940, pero los análisis paleoclimáticos sugieren que no se habían visto temperaturas similares en al menos 120 mil años.
Este conjunto de datos refuerza la necesidad urgente de tomar medidas globales más estrictas para mitigar los efectos del cambio climático, ya que los niveles actuales podrían tener consecuencias graves y duraderas para los ecosistemas y la vida humana.


