El ataque armado ocurrido dentro de un bar en Nicoya, Guanacaste, sigue revelando elementos clave que ahora son analizados por las autoridades judiciales. El hecho, que dejó una mujer fallecida y otra gravemente herida, es investigado por el Organismo de Investigación Judicial, que confirmó la existencia de una pista relevante vinculada directamente con el perfil de las víctimas.
El violento episodio se registró cuando dos mujeres fueron atacadas a balazos dentro del establecimiento. Una de ellas, de 40 años, murió en el sitio tras recibir varios impactos de bala en el tórax. Su pareja sentimental, una joven de 28 años, resultó con cuatro heridas de bala y fue trasladada de urgencia al hospital de la zona, donde permanece bajo atención médica especializada.
El perfil de las víctimas, bajo la lupa
Como parte de las diligencias, el OIJ centra ahora sus esfuerzos en reconstruir el entorno personal y económico de ambas mujeres. Los investigadores trabajan en la elaboración de un perfil detallado para establecer si el ataque podría estar relacionado con un ajuste de cuentas, amenazas previas o algún tipo de conflicto personal o económico.
Autoridades judiciales señalaron que, con base en información preliminar y en videos que han circulado, una de las mujeres presuntamente se dedicaría a realizar préstamos informales de dinero y mantenía un estilo de vida llamativo. Este elemento forma parte de las hipótesis que se manejan, aunque el OIJ fue claro en que, por ahora, no existe confirmación oficial de que esa actividad esté directamente relacionada con el ataque armado.
Disparos en un espacio público
El caso también vuelve a encender las alarmas por el nivel de violencia con el que se están cometiendo estos hechos. Según la investigación, los atacantes dispararon de forma indiscriminada dentro de un local comercial, pese a la presencia de otras personas, lo que incrementó el riesgo de víctimas colaterales.
Las autoridades no descartan que terceros hayan estado en peligro durante el ataque y mantienen abierta la revisión de cámaras de seguridad, testimonios y otros elementos que permitan reconstruir con precisión la dinámica de los hechos y la ruta de escape de los sospechosos.
El crimen ha generado preocupación entre vecinos y comerciantes de Nicoya, quienes señalan que este tipo de ataques refuerzan la sensación de inseguridad incluso en espacios de convivencia cotidiana. Mientras tanto, el OIJ continúa con las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque y dar con los responsables.


