Una grave denuncia ha sacudido las redes sociales en Costa Rica. A través de su cuenta de Instagram, una joven identificada como ”princessgang_”, etiquetó a NCR Noticias en sus redes sociales para compartir un perturbador relato en el que acusa a la Fuerza Pública de un presunto abuso de autoridad durante una noche en un bar en Alajuela.
Según el testimonio de la denunciante, ella y su amigo decidieron salir a tomar aire fresco debido al aforo completo del bar al que asistieron con sus padres. La situación dio un giro inesperado cuando varias patrullas de la Fuerza Pública llegaron al lugar, y los oficiales se bajaron de los vehículos de manera agresiva.
La joven expresó su preocupación por la forma en que se llevaron a cabo las requisas por parte de los oficiales. Afirmó que los oficiales se dirigieron hacia los presentes de manera brusca y los pusieron contra la pared. Alegó que uno de los oficiales le arrebató bruscamente la cédula de identidad a su acompañante y, al reclamar sobre la forma de tratar a las personas, el oficial la habría respondido con un grosero «cállese el hocico».
“Me pegó contra la pared y me dijo: ‘ajá, eso era lo que querías, ¿creés que por ser mujer no te puedo agarrar, perra?’. Me agarraron los brazos y me los torcieron súper feo, el policía me tenía estrangulada y el otro policía me intentaba poner las esposas. Quiero aclarar que yo no le falté el respeto”, narró la denunciante.
El relato se torna aún más angustiante cuando la joven menciona que, tras la queja, un oficial la invitó a «ponerse a caminar». Asegura que, al dar un paso, el oficial la tomó violentamente del cuello y la agredió físicamente. La denunciante narró que fue empujada contra la pared, sus brazos fueron torcidos y otro oficial intentó esposarla.

El incidente escaló rápidamente, involucrando a más oficiales y dejando a la joven en una situación de shock. Ella describió cómo fue empujada contra un automóvil, tomada del pelo y agredida. Alega que había alrededor de 20 policías y varias patrullas presentes en la escena.
El relato de la joven incluye detalles angustiantes sobre cómo fue arrastrada hacia una patrulla, golpeada y agredida por los oficiales mientras estaba esposada. Asegura que fue insultada y amenazada, y la agresión continuó dentro de la patrulla.

La joven relató que fue llevada a un lugar desconocido, donde continuó siendo agredida rodeada de oficiales. Después de esta aterradora experiencia, finalmente la liberaron en un sitio desconocido.


