Un nuevo capítulo de violencia sacude al país, esta vez con el asesinato de un menor de edad que podría estar vinculado a una de las estructuras narco más temidas de Costa Rica. El crimen ocurrió en Turrialba y ha generado una fuerte reacción por parte de las autoridades, que ahora investigan si la víctima tenía relación directa con el grupo liderado por Alejandro Arias Monje, alias “El Diablo”.
Ejecutado en plena calle
La noche del martes se tiñó de tragedia cuando un joven de tan solo 15 años fue brutalmente asesinado en vía pública. Testigos afirman que un sujeto se acercó a pie y le disparó en repetidas ocasiones, provocando heridas mortales.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el ataque fue directo y premeditado, lo que podría indicar un posible ajuste de cuentas. La escena fue acordonada mientras agentes recolectaban evidencia y entrevistaban a personas del entorno del menor.
¿Quién era la víctima?
Se trata de un menor de tan solo 15 años, fuentes ligadas a la investigación señalaron que el joven tendría nexos con una estructura criminal operativa en el Caribe costarricense, liderada por el fugitivo Alejandro Arias Monje, conocido en el bajo mundo como “El Diablo”.
Arias Monje ha sido señalado como el principal cabecilla de una organización narco con operaciones en Limón, Turrialba y el Valle Central, y actualmente se mantiene como uno de los hombres más buscados por las autoridades nacionales.
De confirmarse esta conexión, el crimen podría estar vinculado a disputas internas, lealtades rotas o conflictos entre bandas rivales.
Una generación atrapada por la violencia narco
Este hecho se suma a una larga lista de menores de edad involucrados en crímenes relacionados con el narcotráfico, ya sea como víctimas o ejecutores. El fenómeno de reclutamiento juvenil por parte del crimen organizado continúa en aumento, especialmente en zonas con alta vulnerabilidad social y escasa presencia del Estado.
Expertos en criminología han advertido que estas estructuras aprovechan la falta de oportunidades para atraer a adolescentes con promesas de dinero rápido, estatus y protección, exponiéndolos a una vida de violencia que muchas veces termina de forma trágica.
Costa Rica bajo alerta
El homicidio eleva las alarmas sobre el poder e influencia que las redes delictivas están teniendo sobre las nuevas generaciones. La Fuerza Pública y el Ministerio de Seguridad han reiterado que mantienen operativos activos en las zonas más golpeadas por el narcotráfico, aunque la ola de violencia parece no ceder.
En lo que va del año, el país acumula más de 600 homicidios, muchos de ellos vinculados a conflictos entre grupos criminales. Turrialba, aunque no suele ser foco constante, se ha convertido en una zona estratégica para estas organizaciones por su cercanía con rutas utilizadas para el trasiego de drogas y armas.


