El cierre del periodo en la Asamblea Legislativa de Costa Rica quedó marcado por una sesión fallida que evidenció la falta de acuerdos y asistencia en un momento clave.
Una sesión que nunca arrancó
Este martes, únicamente 35 diputados se presentaron al plenario, cifra insuficiente para alcanzar el quórum requerido. Como resultado, la sesión ni siquiera pudo instalarse formalmente y fue levantada de inmediato.
Con esto, el Congreso concluyó su periodo sin discutir los temas pendientes en agenda, dejando un cierre inconcluso en términos legislativos.
Tema sensible quedó sin abordarse
Entre los puntos que estaban previstos para discusión figuraba una posible sanción contra el diputado Fabricio Alvarado por señalamientos de presunto acoso sexual.
Sin embargo, por segunda ocasión consecutiva, el tema no pudo ser tratado debido a la falta de quórum, lo que incrementó las críticas hacia la dinámica del plenario.
Reacciones y debate en redes
Lo ocurrido generó una rápida reacción en redes sociales, donde usuarios cuestionaron el compromiso de los legisladores en una jornada considerada clave.
Además, surgieron señalamientos sobre un supuesto doble discurso dentro del Congreso. Algunos comentarios recordaron que, en el pasado, ciertos diputados habrían recurrido a la ausencia estratégica para romper el quórum, práctica que ahora critican.
Incluso, en redes circularon versiones sobre conductas como evitar participar en sesiones clave mediante ausencias deliberadas, lo que alimentó la discusión pública.
Un cierre bajo cuestionamientos
El episodio deja en evidencia un ambiente de tensión política y desconfianza ciudadana hacia el funcionamiento del Legislativo.
El cierre sin sesión efectiva y con temas sensibles sin resolver marca el final de un periodo legislativo rodeado de polémica, críticas y una agenda que quedó pendiente.


