La presidenta electa Laura Fernández Delgado dejó claro el rumbo que pretende imprimir a su administración con un discurso firme y directo, en el que priorizó la lucha contra la corrupción, la depuración del sistema político y el combate al narcotráfico.
Durante su intervención televisiva, Fernández utilizó un tono contundente para referirse a los desafíos que enfrenta el país.
Mensaje de “mano dura”
“Prometo mano dura ante el menor tufito a corrupción en el gabinete”, afirmó, dejando claro que no tolerará irregularidades dentro de su equipo de gobierno.
Además, aseguró que su objetivo será limpiar la política nacional y recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Enfoque en seguridad y crimen organizado
La presidenta electa también puso énfasis en la situación de seguridad, particularmente en el impacto del narcotráfico en la sociedad costarricense.
Señaló que trabajará para evitar que más familias sufran la pérdida de seres queridos a causa de la violencia, comprometiéndose a enfrentar con firmeza a estructuras criminales.
En su discurso, hizo referencia directa a quienes, según sus palabras, se han aprovechado del país y han involucrado a jóvenes en actividades ilícitas.
Compromiso con resultados
Fernández indicó que asumirá la presidencia con responsabilidad, asegurando que su gestión estará guiada por valores como la honestidad, la transparencia y el trabajo constante.
También destacó la importancia de rodearse de personas capacitadas para garantizar resultados desde el inicio de su mandato.
Un inicio con línea clara
El mensaje marca un arranque con una línea política definida, centrada en el control de la corrupción y el fortalecimiento de la seguridad.
A pocas semanas de asumir el poder, la presidenta electa deja ver que su administración buscará proyectar firmeza y acciones concretas desde el primer día.


