Durante la sesión solemne del 15 de septiembre con motivo de la conmemoración de la Independencia, la vicepresidenta de la República, Mary Munive, hizo un llamado a la acción y a la defensa de los valores patrios, al señalar que «Costa Rica debe ser un país de hechos y no de discursos vacíos».
Munive estuvo a cargo del discurso oficial ante la ausencia del presidente Rodrigo Chaves, y centró su mensaje en la importancia de avanzar hacia una “nueva República” sustentada en el consenso, la transparencia y la lucha contra la corrupción.
En su intervención, advirtió sobre los obstáculos que impiden el progreso del país:
“Hay muchos William Walker entre nosotros, sin ser extranjeros, que paralizan consensos, que paralizan diálogos, que paralizan plenarios, aunque son minorías, imponiendo ideologías y nuevamente ¿qué pasa con la mayoría?, ¿qué pasa con el consenso de la gran mayoría de costarricenses que queremos lo mejor, retomar nuestros valores?”
La vicepresidenta también destacó la necesidad de transformar el pensamiento en acciones concretas:
“Hay que seguir muchas de las ideas de Juanito Mora, pero las ideas de hace más de 200 años no es de la nueva Costa Rica y nuevamente ideas no son hechos y eso es algo que hoy venimos a celebrar, celebramos la fecha más grande de nuestra historia, el día en que dejamos atrás las cadenas de los imperios y nos atrevimos a ser dueños de nuestro destino”.
Recordó que la independencia es un proceso vivo que debe renovarse cada día:
“Hace 204 años se encendió la antorcha de la libertad que iluminó nuestro camino como pueblo, y esa llama no se apagó en 1821, hoy sigue viva en cada madre que lucha por sus hijos, en cada campesino que trabaja la tierra, en cada joven que sueña con un futuro mejor en esta tierra privilegiada”.
Munive subrayó que los verdaderos héroes de la patria son los ciudadanos que enfrentan el presente con esfuerzo diario:
“Son los monumentos vivos que debemos honrar, fortalecer y perpetuar, para no estar atrapados en los amaños de la desidia y la corrupción del pasado, sino construyendo con valentía un futuro mejor”.
También reafirmó el compromiso del Gobierno con la justicia y la seguridad ciudadana:
“Así es como seguimos defendiendo nuestra independencia en una batalla pacífica pero diaria, para que la justicia no sea un privilegio de unos pocos sino un derecho real para todos los costarricenses”.
La vicepresidenta señaló que el país vive una transformación impulsada desde el Ejecutivo:
“Hoy más que nunca el presidente nos quitó las vendas de los ojos y ahora más personas ven lo que debería ser la transformación de esta nueva República, una nueva República que se ponga de acuerdo con por ejemplo nuevas leyes para proteger a un pueblo y no escudos para proteger a una casta política específica y a los corruptos, leyes por ejemplo para quitar las puertas giratorias de los delincuentes que un día se detienen y al otro el día salen para seguir atemorizando a nuestra población y que esta población se sienta cada vez más encerrada en sus propios hogares leyes”.
Y cerró su mensaje con un llamado a mantener viva la llama de la libertad:
“Hagamos que esta antorcha de la libertad no arda sólo en las plazas, que arda en el corazón de cada costarricense, que ya no está dispuesto a esperar más que los monumentos de piedra y bronce, no se queden mirando desde la distancia, sino que anuncien por todo lo alto un futuro mejor que estamos construyendo porque lo mejor está por venir y que la independencia verdadera no se celebre sólo en un día sino que todos los días de nuestra vida y en cada rincón de esta hermosa nación”.
Finalmente, Munive destacó los principios que, según ella, deben guiar el rumbo de Costa Rica:
“Costa Rica tiene un gobierno que nos abrió los ojos y los oídos, que nos recordó que la libertad se defiende con transparencia, con dignidad, con valentía, pero también con resultados, no permitamos regresar a la ceguera, ni nos aturdamos con los cantos de sirena que, buscan confundir la mente y el corazón del indeciso buscando poder, gloria y ganancias a costillas del pueblo y separando nuevamente a esa Costa Rica de una costa pobre, la verdadera independencia está en mantenernos firmes, en no retroceder y no entregar nuestra patria a la mentira y a la corrupción por una Costa Rica libre, valiente, despierta y consciente”.


