martes, 16 junio 2026
- Publicidad -

“Varios magistrados almorzaban y coordinaban acciones”: La reveladora confesión de Marta Esquivel tras extradición de Celso Gamboa

La diputada electa por el partido Pueblo Soberano, Marta Esquivel, no anduvo con rodeos al analizar la histórica entrega de dos costarricenses a los Estados Unidos. Para la exjerarca, lo ocurrido este 20 de marzo de 2026 no es solo un trámite judicial, sino un síntoma alarmante de la enfermedad que padece el sistema costarricense.

“La extradición de hoy demuestra la falta de respuesta del sistema, específicamente de la Fiscalía y el OIJ, para avanzar en casos donde la política tradicional ha generado una ‘red de cuido’ particular”, sentenció Esquivel en un punzante artículo titulado “El ocaso de una toga”.

Esquivel, quien conoce las entrañas de la Corte desde 2017, recordó con nombre y apellido al exmagistrado Celso Gamboa, a quien describió irónicamente como el antiguo “magistrado estrella”. Según el relato de la legisladora electa, durante su paso como magistrada suplente de la Sala Constitucional, fue testigo de dinámicas internas que hoy cobran un nuevo significado.

“Recuerdo, en más de una ocasión, ver a su grupo selecto de magistrados almorzando y, probablemente, coordinando acciones a lo interno del Poder Judicial”, reveló, señalando una estructura de poder que, a su juicio, priorizaba los intereses particulares sobre el bien común.

Para la futura diputada por Heredia, el hecho de que Costa Rica haya tenido que enviar a sus propios ciudadanos a Texas para que enfrenten la justicia es la prueba de que el sistema local falló. Esquivel fue tajante al reconocer la soledad de quienes intentan limpiar la institución: “Tristemente, debo reconocer que la mayoría protege su ‘metro cuadrado’ y son pocos los que buscan mejorar el sistema de justicia; muchas veces, su esfuerzo es en solitario”.

Ante este panorama, Esquivel hizo un llamado urgente desde sus redes sociales para que el Congreso asuma un rol protagónico en la reforma del Poder Judicial, especialmente en la elección de magistrados y del Fiscal General.

“El país tiene que ser blindado de la política y del crimen organizado”, subrayó, advirtiendo que los cambios no pueden responder a intereses partidarios porque lo que está en juego es la democracia misma.

El cierre de su reflexión fue una estocada directa al simbolismo de la toga caída: “Hoy, el ocaso de una toga —destituido y extraditado por supuestos crímenes que espero algún día se consideren de lesa humanidad— no puede quedar solo en recuerdos”.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente