La seguidilla de ausencias de Laura Fernández en debates presidenciales sigue generando reacciones fuertes en el escenario político. Esta vez, la voz que se sumó a las críticas fue la de la diputada del Frente Amplio, Sofía Guillén, quien cuestionó duramente la decisión de la candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO) de mantenerse al margen de estos espacios públicos de confrontación de ideas.
Las declaraciones de Guillén se dieron en medio del contexto de las recientes cancelaciones de Fernández a varios debates organizados por medios de comunicación y universidades, una estrategia que ha sido defendida por su comando de campaña como una decisión “clara, firme y estratégica”.
Sin embargo, para la legisladora frenteamplista, la ausencia reiterada en estos espacios no es casual ni inocente. A través de sus redes sociales, Guillén comparó el actuar de la candidata oficialista con figuras políticas que, a su criterio, representan malas prácticas en la función pública.
“¿Saben quiénes más se ausentaban de los debates? Johnny Araya y Mario Redondo, dos alcaldes diamante. A ese nivel está Laura Fernández y su papeleta, al nivel de la cobardía y la corrupción de ese par de impresentables”, escribió la diputada.
Guillén fue más allá y señaló que la negativa a debatir responde a una incapacidad de enfrentar escenarios que no estén completamente controlados.
“Sin un guión preparado y bajo su control, no dan la cara”, agregó en su publicación.
La legisladora también puso en duda la capacidad de Fernández para asumir las presiones propias del ejercicio del poder, al cuestionar si quien evita los debates podrá enfrentar los conflictos que implica gobernar un país.
“No puede ni comerse la bronca de un debate, ¿va a comerse la bronca de gobernar?”, remató Guillén.
Las palabras de la diputada del Frente Amplio se suman a una ola de críticas provenientes de otros sectores políticos, luego de que se confirmara que Laura Fernández solo participará en cuatro debates de más de una decena organizados durante la campaña electoral.
Mientras el comando de campaña de Fernández insiste en que su prioridad es “caminar con el pueblo” y no prestarse a espacios que consideran ataques mediáticos, sus rivales sostienen que la ausencia en los debates debilita la transparencia y el contraste de ideas en una contienda presidencial.


