La posibilidad de que un presidente en Costa Rica pueda aspirar a un segundo mandato inmediato vuelve a generar discusión nacional. El diputado Leslye Bojorges presentó ante la Asamblea Legislativa de Costa Rica un proyecto que pretende modificar la Constitución Política de la República de Costa Rica para habilitar la reelección consecutiva por una única vez.
Actualmente, la Carta Magna impide que un exmandatario vuelva a postularse de inmediato. Debe esperar al menos un período completo —es decir, ocho años— antes de intentar regresar a la Presidencia. La iniciativa plantea eliminar esa restricción y permitir que quien ocupe el Ejecutivo pueda buscar un segundo mandato seguido, siempre bajo el voto popular.
¿Qué propone exactamente la reforma?
La modificación constitucional establecería un tope claro: máximo dos períodos consecutivos. De esta forma, ningún presidente podría extenderse más allá de ocho años continuos en el poder.
Bojorges ha defendido su planteamiento señalando que, si una administración demuestra resultados positivos, el electorado debería tener la opción de respaldar su continuidad sin interrupciones. Según su argumento, el objetivo sería fortalecer la estabilidad institucional y evitar que proyectos de largo plazo queden truncados al cierre de un cuatrienio.
El legislador incluso comparó el modelo propuesto con el esquema que rige en Estados Unidos, donde el presidente puede optar por un segundo mandato inmediato, pero no por un tercero.
Un tema con antecedentes sensibles en el país
La reelección presidencial no es un asunto nuevo en la historia política costarricense. Durante décadas estuvo prohibida de forma absoluta, hasta que en 2003 la Sala Constitucional habilitó nuevamente la posibilidad de reelección, aunque no consecutiva.
Desde entonces, el diseño constitucional ha buscado un equilibrio entre permitir la alternancia democrática y evitar la concentración de poder en una sola figura. Por eso, cualquier intento de reformar este punto genera reacciones encontradas tanto en el ámbito jurídico como en el político.
Argumentos a favor y en contra
El debate ya empezó a tomar forma.
Quienes apoyan la reforma sostienen que:
• Permitiría dar continuidad a planes estratégicos de infraestructura, seguridad o educación.
• Reduciría el freno institucional que implica reiniciar prioridades cada cuatro años.
• Fortalecería el derecho ciudadano de elegir libremente sin restricciones adicionales.
Quienes advierten riesgos señalan que:
• Podría debilitar el principio histórico de alternancia en el poder.
• Aumentaría la influencia política de quien ejerce la Presidencia durante un período electoral.
• Exigiría mayores controles institucionales para evitar abusos.
Un proceso complejo en el Congreso
Modificar la Constitución no es un trámite ordinario. La propuesta deberá superar varias etapas legislativas y alcanzar mayorías calificadas en distintas votaciones. Además, por tratarse de una reforma constitucional, el procedimiento puede extenderse durante varias legislaturas.
Esto anticipa un debate profundo en el plenario legislativo y en la opinión pública, donde sectores académicos, juristas, partidos políticos y organizaciones civiles probablemente fijarán posición.
Impacto político en un año preelectoral
Más allá del aspecto jurídico, la discusión ocurre en un contexto político sensible. El tema de la reelección suele activar posturas ideológicas firmes y moviliza tanto simpatizantes como detractores.
En el corto plazo, el proyecto abre un escenario de análisis sobre el futuro del modelo democrático costarricense. En el mediano plazo, podría redefinir la manera en que se estructuran las campañas presidenciales y la planificación de gobierno.
La pregunta que empieza a instalarse en la conversación pública es clara: ¿debe mantenerse la restricción actual como garantía histórica de alternancia, o corresponde modernizar el sistema para permitir continuidad cuando así lo decidan las urnas?


