En medio de un escenario político marcado por la renovación del Congreso, el presidente de la República, Rodrigo Chaves, elevó el tono de su discurso al solicitar abiertamente a los diputados entrantes que se alineen con su proyecto político para alcanzar una mayoría calificada.
Su objetivo es claro: reunir al menos 38 votos en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, cifra clave que permitiría impulsar transformaciones estructurales, particularmente en el Poder Judicial de Costa Rica.
Un Congreso clave para el rumbo del país
El planteamiento surge en un momento estratégico. Tras las elecciones, el oficialismo cuenta con una base de 31 legisladores, lo que lo deja a siete votos de alcanzar el número necesario para reformas de alto calibre.
En ese contexto, Chaves hizo un llamado directo a los diputados, asegurando que dentro del total de 57 curules “hay suficientes patriotas” dispuestos a respaldar lo que él considera una limpieza institucional pendiente.
Discurso con tono histórico y confrontativo
El mandatario apeló a un discurso cargado de simbolismo nacional, comparando el momento actual con episodios históricos como la Campaña Nacional de 1856, liderada por Juan Rafael Mora Porras. Según afirmó, el pueblo costarricense protagonizó una “batalla democrática”, utilizando el voto como herramienta de cambio.
Bajo esa narrativa, defendió que su administración cuenta con un respaldo ciudadano sólido, el cual —según su visión— legitima la necesidad de reformas profundas.
Reforma judicial en el centro del debate
Uno de los puntos más sensibles de su intervención fue su posición sobre el sistema judicial. Chaves lo calificó como el último obstáculo dentro de su agenda de cambios, insistiendo en que no se trata de debilitar la institucionalidad, sino de transformarla.
Aseguró que una eventual reforma permitiría depurar estructuras que, desde su perspectiva, han sido permeadas por intereses ajenos al bienestar del país.
Respuesta a críticas y advertencias
El presidente también respondió a quienes han cuestionado su estilo y sus intenciones. Rechazó los señalamientos de autoritarismo y descartó cualquier intento de concentración de poder.
Según dijo, las advertencias sobre una supuesta deriva hacia una dictadura forman parte de una narrativa que busca frenar su proyecto político. En contraposición, insistió en que su administración ha buscado fortalecer el rol ciudadano dentro del sistema democrático.
Además, lanzó críticas hacia sectores de oposición, a los que acusó de obstaculizar reformas y de actuar en contra de los intereses nacionales.
Cierre con mensaje político y respaldo a su sucesora
En la parte final de su intervención, Chaves adoptó un tono más personal y político. Agradeció el respaldo recibido durante su gestión y expresó confianza en la continuidad de su proyecto bajo el liderazgo de la presidenta electa, Laura Fernández.
Incluso, llegó a compararla con figuras históricas del país, destacándola como una de las futuras líderes más relevantes en la historia nacional.
Antes de concluir, pidió a sus seguidores mantenerse activos en el proceso político, instándolos a respaldar a la nueva administración y a ejercer presión sobre los diputados para concretar los cambios planteados.


