La diputada independiente Kattia Cambronero Aguiluz lanzó duras críticas contra la decisión del Gobierno de Costa Rica de retirarse de un foro regional de la Organización de los Estados Americanos, donde se discuten temas de derechos humanos, incluyendo los de la población LGBTIQ+.
La legisladora aseguró que la medida no le sorprendió y la vinculó directamente con la línea política del actual gobierno y de la próxima administración.
Señalamientos de retroceso
Cambronero cuestionó el rumbo que, a su criterio, está tomando el país en materia de derechos humanos.
“Me parece que nos quieren meter otra vez en el medioevo”, afirmó, al tiempo que calificó la decisión como absurda y errónea.
Según indicó, la participación en este tipo de espacios internacionales es fundamental y su abandono representa un retroceso en los avances logrados por Costa Rica.
Críticas a la política del Gobierno
La diputada también señaló que esta decisión responde a una tendencia política más amplia.
“Ha sido la tónica de esta administración y creo que también de la que viene”, expresó, en referencia al rumbo que podrían mantener las autoridades en el futuro.
Además, advirtió sobre la posible influencia de modelos más estrictos en seguridad, cuestionando lo que calificó como una visión “bukelista”.
Cuestionamientos al canciller
Cambronero también dirigió críticas al canciller, señalando que los derechos humanos no son un tema que se agote con el tiempo.
“Es un proceso constante, de desarrollo y mantenimiento. No es que se logran y ya”, indicó.
En esa línea, insistió en que los Estados deben mantenerse bajo revisión permanente en esta materia.
Posibles repercusiones
La legisladora advirtió que la decisión podría tener consecuencias para la imagen internacional de Costa Rica.
“Esto no tiene ningún sentido, van a haber repercusiones y no pinta nada bien”, concluyó.
Posición del Gobierno
Por su parte, el Gobierno ha defendido la medida señalando que Costa Rica ha avanzado en la protección de derechos humanos a nivel interno.
Según el Ejecutivo, la salida del foro responde a una reorientación de la política exterior, con el objetivo de priorizar recursos en otras áreas, sin abandonar el compromiso con los derechos de las distintas comunidades.


