En medio de cuestionamientos recurrentes sobre la jornada y el rendimiento de la Asamblea Legislativa, la diputada Dinora Barquero salió al paso de las críticas y defendió el trabajo que realizan los congresistas más allá de las sesiones visibles en el plenario.
Las observaciones ciudadanas —especialmente en redes sociales— suelen girar en torno a la percepción de que los diputados no laboran los viernes o de que las sesiones formales no siempre ocupan toda la jornada. Ante esto, Barquero fue enfática en aclarar que las horas en el plenario representan solo una parte del quehacer parlamentario.
“Hay que explicarle a los costarricenses que las horas en el plenario son apenas una de nuestras funciones”, señaló, subrayando que el trabajo en comisiones es clave dentro del proceso legislativo.
El trabajo menos visible
La diputada recordó que gran parte del análisis técnico y político de los proyectos de ley ocurre en las comisiones legislativas, donde se estudian iniciativas, se reciben audiencias, se discuten mociones y se elaboran dictámenes. Ese proceso, explicó, demanda tiempo adicional y preparación previa.
Además, apuntó que las sesiones plenarias suelen extenderse hasta alrededor de las 9 de la noche, especialmente cuando se discuten proyectos complejos o temas de alta sensibilidad nacional.
Debate sobre productividad legislativa
Las declaraciones se dan en un contexto en el que la Asamblea Legislativa de Costa Rica enfrenta un escrutinio constante sobre su productividad, la aprobación de proyectos y la eficiencia en el uso del tiempo parlamentario.
Para algunos sectores ciudadanos, la percepción de largas discusiones sin resultados concretos alimenta la crítica. Para los legisladores, en cambio, el proceso deliberativo es parte esencial del sistema democrático y requiere espacios de análisis profundo.
Más allá del plenario
Barquero insistió en que la labor de un diputado no se limita a levantar la mano en el salón de sesiones. También incluye reuniones con sectores sociales, revisión de expedientes, redacción de propuestas, coordinación con asesores y trabajo territorial en comunidades.
El intercambio vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: cómo hacer más visible y comprensible el trabajo parlamentario para la ciudadanía. En un país donde la política suele ser observada con lupa, la transparencia y la rendición de cuentas siguen siendo claves para fortalecer la confianza en las instituciones.


