El mandatario Rodrigo Chaves Robles dejó abierta la puerta para integrarse al gabinete de la presidenta electa, Laura Fernández, una vez que entregue la banda presidencial. Lejos de retirarse de la vida pública, Chaves fue enfático al señalar que su prioridad absoluta es la continuidad del proyecto que inició en su administración: “Yo el puesto que quiero es seguir sirviendo a mi país”, afirmó el jerarca durante un encuentro reciente.
El presidente rompió esquemas al asegurar que no tendría ningún inconveniente en pasar de ser el jefe del Estado a ocupar un cargo de subalterno bajo el mando de quien fuera su ministra de Planificación.
“A mí no me importa el ego, el orgullo, etcétera, ser subalterno de ella”, confesó Chaves, tras describir a Fernández como una colaboradora “admirable”. Según el mandatario, su motivación no es económica, recordando su origen humilde y su actual situación financiera: “Yo no vivo del salario, mucha plata 2 millones 300 mil colones al mes… se lo agradezco a Dios que me dé esa oportunidad, pero lo que yo más agradezco es la oportunidad de servir”.
Aunque el interés de Chaves por mantenerse en el Ejecutivo es evidente, el mandatario pidió cautela y respeto a la autoridad de la nueva presidenta electa, quien tiene la última palabra sobre la conformación de su equipo de trabajo.
“Ella dijo que a finales de abril, principios de mayo, entendí yo, va a tener el gabinete; imagínese que yo me adelante, qué falta de respeto, tengan paciencia”, concluyó el presidente, dejando la expectativa sobre cuál será el rol específico que desempeñará en la próxima administración.


