Pactos entre bandas en Limón: qué investiga la Policía Judicial
La tesis bajo análisis no apunta solo a bandas rivales, sino a una posible coordinación entre estructuras criminales que habrían evitado choques directos en el cantón central de Limón.
El Organismo de Investigación Judicial atribuye ese comportamiento a un fenómeno detectado en esa zona del Caribe, según declaraciones divulgadas por Teletica. La Policía Judicial lo describió como una presunta forma de articulación entre grupos dedicados a actividades ilícitas.
El caso sigue abierto. Por ahora, lo confirmado es que la institución investiga si varias organizaciones actuaron bajo entendimientos internos para sostener operaciones sin entrar en disputas entre ellas.
Esa hipótesis cobra relevancia porque Limón ha sido uno de los territorios priorizados por el OIJ en su estrategia contra crimen organizado. En marzo, la institución explicó que concentró recursos en cantones con alta incidencia de homicidios y en estructuras que generan violencia, entre ellas Limón, Puntarenas y Batán.
Nombres que aparecen en el mapa criminal
En la versión difundida, el OIJ relaciona el análisis con grupos asociados a Gilbert Bell Fernández, conocido como “Macho Coca”, y Edwin Danney López Vega, alias “Pecho de Rata”. La información se mantiene en el plano de investigación y no equivale a una condena.
López Vega ya fue entregado a autoridades estadounidenses. CRHoy reportó que la causa Riverside buscaba desarticular la organización atribuida a él, mediante un despliegue de más de 100 allanamientos en varias provincias.
Bell Fernández también ha sido señalado por autoridades de Estados Unidos. En 2023, el Departamento del Tesoro lo incluyó en sanciones de la OFAC por presuntos vínculos con tráfico internacional de drogas, según documentación oficial reseñada por Delfino.cr.
Alianzas ya habían sido señaladas por EE. UU.
Un antecedente clave aparece en enero de 2026. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Luis Manuel Picado Grijalba, alias “Shock”, y a Jordie Kevin Picado Grijalba, alias “Noni”, y sostuvo que ambos ampliaron su operación mediante alianzas con otros traficantes relevantes, entre ellos Bell y López.
Ese documento oficial también indicó que Shock y Noni usaron esas relaciones para consolidar poder sobre rutas regionales de tráfico de drogas. Además, señaló que autoridades costarricenses realizaron en 2025 un operativo contra esa organización en Limón y San José, con 30 personas arrestadas y 14 toneladas de droga decomisadas.
La investigación local sobre Limón agrega otra capa: determinar si esas conexiones funcionaron como pactos de convivencia criminal, distribución de territorios o coordinación temporal entre grupos.
El OIJ también ha relacionado algunas pesquisas recientes con estructuras como “La H”. En el caso Riverside, el director interino Michael Soto mencionó vínculos con ese grupo y con otros expedientes investigados por la Policía Judicial.
Por tratarse de un caso en desarrollo, las autoridades deberán precisar el alcance de esos contactos, si hubo reparto de zonas, coordinación logística o acuerdos para reducir enfrentamientos. Hasta que exista una resolución judicial, los señalamientos deben tratarse como presuntos.
La línea investigativa deja una conclusión institucional: en Limón, el reto para las autoridades no estaría solo en capturar cabecillas, sino en entender cómo se conectan las estructuras que quedan operando alrededor de ellos.


